miércoles, 22 de julio de 2026

NOVENTA AÑOS EN EL CORAZON Y EN LA MEMORIA.....

 

Estado como quedó la Cárcel del Partido Judicial

En el día de hoy, 22 de julio de 2026, se cumplen NOVENTA AÑOS del suceso más trágico y lamentable que ha vivido Montoro, posiblemente, a lo largo de su milenaria historia.

El 22 de julio de 1936, entre las 15:30 y 16:00 horas, es invadida la Cárcel del Partido Judicial de Montoro, que se hallaba ubicada en el lugar que ocupa hoy el Mercado Municipal, por una muchedumbre violenta, embravecida por el miedo y el amparo del poder, con el fin de acabar con la vida de una media centena de montoreños, que habían sido encarcelados en las fechas anteriores, sin ningún tipo de resolución judicial, solo por sus pensamientos, principios naturales o creencias religiosas.

Tras violentar la entrada del centro carcelario, mineros venidos de Linares y La Carolina, apoyados por un importante número de milicianos montoreños, arrojando petardos de dinamita en las celdas donde se hallaban indefensos los privados de libertad, algunos, incluso hermanos de los invasores, fueron acabando con sus vidas, utilizando las agresivas explosiones de los barrenos mineros, rematando a balazos, puñaladas y descuartizando a golpe de hacha, aquellos que aún daban algun signo de estar vivos.

De los 51 presos que allí se encontraban, 41 murieron en aquel instante, 10 al escuchar la algarabía, lograron derribar un tabique y pasar a la contigua Iglesia de Nuestra Señora del Carmen, de estos 10, fueron abatidos 2, un padre y un hijo, que cayeron a la Plaza del Charco desde los tejados de la Iglesia, el resto, osea 8, corrieron suertes diferentes, así pues, Pedro Pérez Corrales, Jerónimo Vega Rojas, Pedro Olaya Cano, Apolinar Peralbo Caballero y Bartolomé Vacas Fresco, conservaron su vida tras rigurosos procesos judiciales, y los 3 restantes, Francisco Cañas Lara fue fusilado en el Ventorrillo “La Lola” una semana después, Francisco Madueño González tras entregarse, fue trasladado a Jaén donde fue fusilado en el “Arroyo Tocón”, y el último, Sebastián Ruano García fue fusilado el 1 de agosto de 1936 en el Cerro Peralta, próximo a Villa del Río.

Los 43 mártires, que el 22 de julio de 1936, tras rezar el Santo Rosario, se enfrentaron al trance más duro de su vida, como fue perderla, por la fuerza y voluntad de quienes se creyeron con derecho a acabar con ellas, fueron:

ANTONIO ABRIL CLAROS 45 años, VICENTE AMOR MADUEÑO 16 años, MARCOS AYLLON CANO 46 años, ANGEL BAENA CACERES 35 años, BERNARDO BAENA CACERES 37 años, DIEGO BELLIDO QUESADA 45 años, JUAN BENITEZ GOMEZ DE SOMORROSTRO 31 años, MANUEL CACERES MADUEÑO 30 años, JUAN CALERO ALJAMA 62 años, RAFAEL CANALEJO MORENO 52 años, ANTONIO JAIME CARRETERO ROJAS 25 años Padre Carmelita Beatificado, TRINIDAD CRIADO SERRANO 56 años, ANTONIO DOMENECH MARTINEZ 30 años, ELISEO DURAN CINTAS 30 años Padre Carmelita Beatificado, JUAN FERNANDEZ NOTARIO 47 años, JOSE GARCIA BERNAL 58 años, JUAN GARCIA CONDE 72 años, FRANCISCO GARCIA LEON 16 años Carmelita Beatificado, RICARDO MARIANO GARCIA ROLDAN 52 años, MIGUEL JUNCAL GARCIA 60 años, JUAN JUNCAL MENDEZ 24 años, ILDEFONSO LEON CAÑAS 60 años, JUAN DE LA CRUZ LOPE MARTIN 47 años, ANTONIO LUQUE CABELLO 42 años, PEDRO LUQUE CANO 62 años Sacerdote Beatificado, MARTIN MADUEÑO RUIZ 38 años, ALFONSO MARIN MEDINA 27 años, JUAN MARTINEZ SERRANO 54 años, JOSE MARIA MATEOS CARVALLIDO 35 años Padre Carmelita Beatificado, MANUEL MEDINA VERDEJO 39 años, JUAN MOLINA BENITEZ 34 años, RAMON PEREZ SOUSA 29 años Padre Carmelita Beatificado, FEDERICO PORRAS AGUAYO 60 años, ANTONIO PORRAS BENITEZ 30 años, JUAN DE DIOS PORRAS BENITEZ 25 años, FRANCISCO ROA GUZMAN 27 años, EDUARDO ROA RUZ 67 años, ANTONIO RUANO SERRANO 35 años, LUIS RUIZ CORTES 37 años, MANUEL ANTONIO RUIZ ISASA 28 años, FRANCISCO VACAS VERDEJO 26 años, JESUS VEGA-LEAL CRUZ 48 años y MARTIN VEGA-LEAL MOLINA 28 años.

Comunidad Carmelita de Montoro en la que se hallan
los cuatro carmelitas asesinados y beatificados.

Espero haberlos nombrado a todos, si de alguno me olvidé, fue por la edad y aquello de la memoria..., que este humilde recuerdo, extensivo a todos los que perdieron el bien más preciado que Dios nos entrega, como es la vida, por la decisión caprichosa de terceros, estén siempre presentes en nuestros corazones y en nuestras conciencias, para así, evitar volver a repetir las vivencias de semejantes tragedias.

Que brille para TODOS la luz perpetua, deseando se hallen abrazados por el Señor en su Paz.


"Yo soy la resurrección y la vida;
el que cree en mí,
aunque esté muerto,
vivirá".
                 Juan 11:25