Al finalizar la contienda
civil (1936-1939) y con el fin de controlar los territorios ubicados en las
estribaciones de Sierra Morena, la guardia civil desplegó una serie de
destacamentos en las fincas erradicadas en puntos estratégicos, destinando a
ellos agentes de ese cuerpo, auxiliados por miembros del ejército, para estar
próximos a aquellos sitios por donde pudieran moverse los huidos de la sierra y
a los lugares donde se pudieran cometer hechos delictivos.
En la Sierra de Montoro,
había distribuidos varios de estos destacamentos, donde existían de manera
permanente un número suficiente de guardias, que actuaban a modo de delegación
del puesto de la guardia civil de Montoro.
Uno de esos
destacamentos, ubicado en el “Molino
Alto”, fue donde compareció el arrendatario de la finca “Los Eucaliptos” llamado Juan Enríquez
Romero, sobre las 9:30 horas del 28 de febrero de 1940, denunciando que unas dos horas antes, habían
llegado a referida finca 10 ó 12 huidos de la sierra, armados de cinco fusiles
y una tercerola, sustrayendo una escopeta del calibre 16, fuego central, de un
cañón, sistema Rémington, varias prendas de vestir de caballero y 40 panes, sin
que molestasen en nada a dicho arrendatario, ni a sus familiares, no pudiendo
precisar el camino que tomaron, por haberlos dejado encerrados en el cortijo.

Cuño o sello de caucho del destacamento de la guardia civil en "Molino Alto"
Al instante, el sargento
jefe del destacamento que recibió la denuncia Antonio Ocón Velasco, junto con
agentes a sus órdenes, realizaron una batida por el lugar de los hechos y
territorios limítrofes, sin que dichas gestiones dieran un resultado
satisfactorio, averiguando tan solo que, todos los autores del robo, iban
vestidos con ropa de campo y hablaban con acento del Valle de los Pedroches.
Las actuaciones
policiales fueron entregadas en el juzgado, el que comenzó a instruir el
correspondiente sumario, acordando requerir información al comandante de puesto
de la guardia civil de Montoro, acerca del estado de las diligencias que se
hubieran practicado, contestado dicho agente con fecha 20 de mayo de 1942, en
el sentido de que las mismas no habían dado resultado favorable y que
continuarían realizando investigaciones, para tratar de averiguar la identidad
de los doce individuos que perpetraron el robo y su paradero.
El 2 de junio de 1942, se
acordó llamar por requisitoria a los autores del robo, para que en el término
de quince días comparecieran ante el juez instructor, con el apercibimiento que,
de no hacerlo, serían declarados en rebeldía, siendo publicada la misma en el
Boletín Oficial de la Provincia, con el tenor literal siguiente:

Boletín Oficial de la Provincia de Córdoba
Pese a ello, el
instructor el 15 de septiembre de ese mismo año, libra oficio a la guardia
civil de Montoro, interesando que se le informe sobre la identidad de las
personas, que estuvieron presentes en el cortijo en el momento de producirse el
robo. Contestado la guardia civil, cinco días después, que se hallaban en el
cortijo cuando el suceso el denunciante Juan Enríquez Romero, ingresado en
prisión por otros hechos al emitirse el informe, Aurora Ruiz Repiso domiciliada
en la finca “Los Eucaliptos”, Daniel Martínez Morales y Daniel Rubio Rubio,
ambos domiciliados en el Retamar en casa de un tal Alfonso, Amado Rubio Rubio,
Emilio Martínez Morales y Eloísa Martínez Rubio, estos tres domiciliados en
Montoro en las casas caídas, Juan Martínez Rubio que se encontraba prestando
servicio militar en Granada, Miguel Callejas García residente en el cortijo “Mina del Castillo” de Montoro, y Juan
Coleto Callejas domiciliado en la finca “Cerca
del Eucalipto” también del término municipal de dicha localidad.
El juez decide iniciar
una ronda de declaraciones para oír la versión de los hechos, respecto de
quienes se hallaban presentes, en el momento de ocurrir los mismos, siendo el
primero en declarar, Juan Enríquez Romero, el que lo hizo el 16 de enero de
1943 y dijo contar con 40 años de edad, ser casado, agricultor, natural y
vecino de Villanueva de Córdoba, domiciliado en calle Ejido nº 26, el que
ratificó la denuncia que hizo en su día ante el destacamento de la guardia
civil sito en el “Molino Alto” del
término de Montoro y en relación a los hechos dijo: Que vivía en el cortijo denominado “Los Eucaliptos” de la demarcación
policial de “Molino Alto” con su señora y sus hijos y dos o tres obreros que
trabajaban en el mismo y sobre las cinco o seis de la mañana del día 28 de
febrero de 1940, se presentaron en la citada finca un grupo de individuos de la
sierra, que no pudo conocer, armados con cinco fusiles y una tercerola, los
cuales bajo amenazas, se apoderaron de una escopa calibre 16 de fuego central
de un cañón, sistema Remington, varias prendas de vestir de caballero y
cuarenta panes de un kilo de peso. Que no fueron molestados ninguno de los que
allí se encontraban, marchándose los individuos sin que el declarante, ni
ninguna de las personas que se encontraban allí, pudieran precisar el rumbo que
tomaron, por haberlos amenazado, diciéndoles, que si salían a la puerta los
matarían. Preguntado si conoció a alguno de los que cometieron el robo,
manifiesta: Que posteriormente fue
detenido un individuo de la sierra llamado Diego Bautista Caparrós alias El
Andrino, el cual fue reconocido por el declarante como uno de los asaltantes
del cortijo, que este individuo fue detenido por las fuerzas de un Tabor de
Regulares, en el Cerro de las Cabezas; que no ha podido averiguar quienes
pudieran ser los otros que asaltaron su domicilio.

"Molino Alto" lugar de ubicación del destacamento de la guardia civil.
El 17 de abril de 1943, el
juez se desplaza hasta la prisión de Córdoba, para tomar manifestación a Diego
Bautista Caparrós a) El Andrino, el
cual se encontraba preso a espera de juicio por otros hechos y este manifestó: Que tenía 35 años de edad, casado, natural
de Los López (Almería) y vecino de Montoro domiciliado en calle Jardines número
3, y en relación a este robo dijo: Que
es cierto que el día 28 de febrero de 1940, estuvo en unión de varios huidos
más, en el cortijo “Los Eucaliptos” del término de Montoro, de donde se
llevaron una escopeta, una chaqueta y quince o veinte panes, sin que molestaran
para nada, a nadie del referido cortijo. Preguntado para que manifieste
quienes eran los que iba con el declarante en aquella ocasión dijo: Que Frasquito Osuna Galiot, natural de La
Carlota y vecino de Marmolejo, un tal Jacinto, Cristóbal, Baldomero estos tres
de Marmolejo, uno conocido por “El Abuelo” de Cañete de las Torres y “El
Portugués” de Marmolejo, suponiendo que todos estos continúan huidos.
A la causa, se unió
informe del juzgado por el cual se hacía constar que Diego Bautista Caparrós “El Andrino”, se hallaba en prisión en
virtud de procedimiento número 918/1939 y en él, no aparece incluido el asalto
y robo perpetrado en la finca “Los
Eucaliptos” de Montoro.
Ante ello, se acordó
deducir testimonio de particulares, respecto del inculpado Diego Bautista
Caparros, para su unión al procedimiento por el cual se hallaba preso y que se
refiere anteriormente, al estar aún pendiente de celebración de juicio, a fin
de que fuera juzgado también por el robo perpetrado en “Los Eucaliptos”, y haber reconocido su participación en él.
Respecto de los otros
seis individuos que según “El Andrino”,
participaron con él en el robo, se ofició a la guardia civil de La Carlota
(Córdoba), Marmolejo (Jaén) y Cañete de las Torres (Córdoba), para que se
informase sobre la identidad completa de todos ellos.
El primero en contestar
fue el comandante de puesto de la guardia civil de Marmolejo, identificando al
tal “Jacinto” como Jacinto Medina Lozano a) El
Concha; el “Baldomero” como Baldomero Arévalo García a) El Buen Gusto; y “El Portugués” como Manuel
Gómez Oliveira a) Manolo el portugués.
Adjuntando ficha policial de los tres, de las que se dejará constancia
seguidamente.
El siguiente en contestar
al requerimiento judicial, fue el puesto de la guardia civil de Cañete de las
Torres (Córdoba), que lo hizo en el sentido de resultar negativas, las
gestiones encaminadas a averiguar la filiación de un huido en la sierra apodado
“El Abuelo”.
El comandante de puesto
de la guardia civil de La Carlota (Córdoba), informó que Francisco Osuna
Galiot, hacía unos cuarenta años que se había marchado de la Aldea de “Las Pinedas”, donde había vivido con
sus padres y se marchó, a un pueblo de la Sierra. Que cuando lo licenciaron del
ejercito estuvo visitando a sus familiares en dicha aldea, pero que muchos de
estos familiares, no los habían visto nunca en persona, por lo que resulto
imposible precisar algún dato o antecedente del mismo.
Al ampliársele su
declaración a Diego Bautista a) El
Andrino, este sólo pudo añadir que “El
Abuelo” siempre le dijo que era de
Cañete de las Torres, que podría
tener entre 40 y 45 años, de 1´68 de estatura y un poco grueso, y respecto
de Cristóbal, este siempre dijo que tenía
familia en Marmolejo, pudiendo tener unos 27 años y la misma estatura que la
facilitada, para el antes mencionado.
Ante estos nuevos datos,
se vuelve a oficiar a la guardia civil de Cañete de las Torres y Marmolejo,
informando el primer puesto, que tras arduas averiguaciones un vecino de Cañete
llamado Andrés Zapata Rodríguez, domiciliado la calle Fuente, les informó que en el año 1933, vivió en su casa un sujeto
llamado Eduardo Tejera García apodado “El abuelo” de unos 35 años, de estatura
regular, natural de Orce (Granada), el que según el informante murió en el
frente durante la pasada campaña, siendo estas las últimas noticias que tiene
de dicho individuo.
El puesto de la guardia
civil de Marmolejo, identificó al tal “Cristóbal”, como Cristóbal Egea Cazorla
a) El Egea, natural de Jaca (Almería),
hijo de Pedro y de Tomasa, soltero, el cual había fallecido en una refriega con
la guardia civil, en la localidad de Villaviciosa (Córdoba) a finales de abril
de 1942.
De la declaración
prestada por “El Andrino”, se puede
concluir que los autores que perpetraron este robo fueron:
- DIEGO BAUTISTA CAPARROS
a) El Andrino: Natural de Los López
(Almería) y vecino de Montoro (Córdoba), donde estuvo domiciliado en la calle
Jardines nº 3. Lideró, en un principio y recién acabada la guerra civil, una
partida de huidos cuyos movimientos estuvieron localizadas en las sierras de
Montoro, Marmolejo y Andújar. Cuyos miembros, estuvieron complicados en un
asesinato llevado a cabo en una tienda de la Venta del Charco, donde fue
asesinado Juan Merchán Mansilla, hechos que ocurrieron sobre las 21:30 horas
del 14 de agosto de 1940. Fue apresado en el Cerro de las Cabezas por soldados
de un Tabor de Regulares. En virtud de la ejecución de sentencia dictada con
fecha 16 de junio de 1944, fue fusilado en el cementerio de San Rafael de
Córdoba, a las 7:30 horas del 9 de noviembre de 1944.

Francisco Osuna Galiot "El Vidrio"
- FRANCISCO OSUNA GALIOT
a) El Vidrio. Natural de La Carlota
(Córdoba), donde nació el 22 de octubre de 1901. Muy pequeño, se trasladó a
vivir con su familia al “Cerro el Vidrio”
del término de Montoro, donde se crio trabajando como carbonero, piconero y dedicado
a la caza, cuyas piezas, iba a vender a la localidad próxima de Marmolejo
(Jaén). Allí conoció a la que iba a ser su esposa, la marmolejeña Francisca
Bueno Correas. Estuvo en la jefatura de este grupo, tras “El Andrino”, hasta la llegada a la partida del andujareño
Francisco Expósito Prieto a) “El gafas”,
que le arrebato el liderazgo. Osuna Galiot, fue de los últimos que se
mantuvieron huidos en la sierra, hasta que en una escaramuza con la guardia
civil en la finca “Valquemado” de
Andújar, resultó muerto el 13 de mayo de 1951. Fue un destacado miembro de la
3ª guerrilla de la 21 división guerrillera.

Jacinto Medina Lozano "Periquito de la Concha"
- JACINTO MEDINA LOZANO
a) Periquito de la Concha. En la
ficha policial abierta en aquella fecha, se hizo constar que era de estado
casado, natural de Marmolejo (Jaén), del reemplazo de 1913, vecino de
Marmolejo, domiciliado en calle Navazo nº 80, perteneció desde su inicio al
grupo formado por “Manolo El Portugués”,
habiendo huido a la sierra como consecuencia de haber formado parte de la
partida de asesinos del pueblo de Marmolejo y al terminar la guerra civil,
encontrándose ya unido al jefe de la partida ya mencionado, se fugó en el mes
de Marzo de 1939. Antes de la guerra, fue socialista desde el año 1931, no
ejerciendo cargo. El papel que desempeña o la relación que tiene con el jefe de
la partida, es la de íntima colaboración e identidad durante la contienda
bélica. Había intervenido en varios atracos, ignorándose cuantos y donde.
Durante la guerra, fue uno de los que contribuyó a cometer asesinatos, saqueos
y quema de cadáveres en Marmolejo. De sus señas personales, se deduce que era
alto, más bien delgado, color moreno y sano, pelo castaño, ojos castaños, boca
regular, nariz aguileña, tiene un tatuaje en el brazo izquierdo con una figura
de mujer. Abandonó la guerrilla en 1946 y se instaló en Sevilla, donde vivió
con otra identidad hasta su muerte.

Manuel Gómez Oliveira "El Portugués"
- MANUEL GOMEZ OLIVEIRA
a) Manolo el Portugués: De origen
lusitano, fijó su residencia en Marmolejo (Jaén) al contraer matrimonio con la
vecina de dicha localidad llamada Juana Serrano Fernández y en cuya localidad
ejerció de policía local. Consta en su ficha policial que era casado, natural
de Cobos (Portugal), perteneciente al reemplazo de 1924, vecino de Marmolejo
(Jaén) domiciliado en calle Calvario sin número, era considerado el jefe de su
propia partida, la cual merodeaba por los términos de Andújar, Marmolejo y
Montoro. Huyó a la sierra al ser autor material de asesinatos de personas de
orden. Comenzando a pertenecer a dicha partida de huidos en marzo de 1939.
Antes y durante la guerra civil, fue presidente del partido comunista en Marmolejo.
Se tenía conocimiento por rumor público que había intervenido en varios
atracos, ignorándose el número y lugar donde ocurrieron los mismos. Durante la
guerra, fue jefe de la “Checa” establecida en Marmolejo, considerándose el jefe
de la banda de asesinos de dicho pueblo y participo en la quema de cadáveres. De
sus señas personales se deduce que era alto, más bien delgado, moreno, pelo
negro, cejas grandes negras, ojos negros, nariz alargada. Falleció en Aldea del
Rey (Ciudad Real), en un enfrentamiento con la guardia civil ocurrido el 14 de
julio de 1947.
- BALDOMERO AREVALO
GARCIA a) El Buen Gusto: Según el
informe de la guardia civil era de estado civil casado, natural de Huelago
(Granada), perteneciente al reemplazo de 1924, vecino de Marmolejo (Jaén)
domiciliado en calle Huertas nº 19. De él se ignoraba a qué partida de huidos
pertenecía y por dónde se hallaba merodeando. Huyó a la sierra por haber
participado en asesinatos en dicho pueblo de Marmolejo. Se fugó en marzo de
1939. Antes y durante la guerra civil, perteneció a la Agrupación Socialista
desde el año 1931, siendo miliciano voluntario, prestando servicio con armas en
dicha localidad, interviniendo en asesinatos, saqueos y maltratos a las
personas de orden. Sus señas personales eran: De estatura regular, delgado,
pelo rubio, color blanco, ojos azulados, nariz fina. Falleció el 8 de enero de
1944, en el cortijo “Loma Candela” de
Marmolejo, en una refriega con la guardia civil.

Cristobal Egea Cazorla "El Egea"
- CRISTOBAL EGEA CAZORLA
a) El Egea: Nacido en Turre
(Almería). Durante la Guerra Civil Española, perteneció al batallón de Peris
Caruana, llegando a ocupar el grado de capitán del ejército republicano. Herido
en el frente de Teruel, fue hospitalizado y tras recuperarse escapó a Sierra
Morena, donde se unió al grupo del socialista Francisco Osuna Galiot “Vidrio”. Falleció el 16 de junio de
1942 en Cerro Muriano en un enfrentamiento con la guardia civil.
- EDUARDO TEJERA GARCIA
a) El Abuelo: Respecto de si la identidad de este individuo es la correcta,
existen muchas dudas. Se llega a esa conclusión por la investigación realizada
por la guardia civil de Cañete de las Torres (Córdoba), pero del propio informe
se deduce que, posiblemente, estemos ante un error, puesto que el informante
indica que dicho individuo podría haber fallecido en el frente durante la
contienda civil y el robo que nos ocupa, ocurrió en febrero de 1940, osea once
meses después de haber finalizado aquella.

Francisco Exposito Prieto "El Gafas" el que arrebató la jefatura a "El Vidrio"
Salvo Diego Bautista a) El Andrino, que se hallaba en prisión
pendiente de celebrar juicio en consejo de guerra, el resto, al encontrarse en
paradero desconocido, son llamados por requisitorias que se publican en el
boletín oficial de las provincias de Jaén, Córdoba y Almería, y al no
comparecer en el término de quince días, fueron todos declarados en rebeldía el
5 de marzo de 1944, acordándose inscribir dicha rebeldía en el registro central
de penados y rebeldes y en los registros civiles de los pueblos de su
naturaleza. Practicadas dichas inscripciones, con fecha 9 de junio de 1944, se
acordó el archivo de las actuaciones judiciales seguidas por robo en la finca “Los Eucaliptos” de Montoro[1].
[1] Lo
recogido en este trabajo, se extrae del Sumario instruido en su día por el Juzgado
de Instrucción Militar nº 12 de Córdoba, estando algunos relatos y
manifestaciones copiados fielmente, con lo que consta en el original.















