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| Entrada de la "Dehesa Pozas Nuevas" |
La madruga había sido
fresca y el relente sobre los capotes, se había dejado apreciar durante toda la
noche. Un numero importante de guardias civiles de los destacamentos de “Las Prensas”, “Casa Blanca” y “Venta del Charco”, a las ordenes del
teniente de Cardeña, Blas Martínez Morales, habían estado desde la
anochecida del día 22 de marzo de 1940, hasta el amanecer del día siguiente
veintitrés, efectuando apostaderos y batidas por el sitio conocido por “Brezo Rubio” hasta los “Barrancos de la Sierra Las Morenas”, del término municipal de Montoro,
en el límite con la provincia de Jaén por el “Río de las Yeguas”.
Teniéndose, por
confidencias recibidas, sospechas fundadas de que los ganaderos de la finca “Pozas Nuevas”,
habían tenido relación de conversación y habían facilitado alimentos días
anteriores a los individuos huidos, que armados habitan por aquellos
territorios, el cabo segundo jefe del destacamento de “Las Prensas”, Antonio Pérez Rojel, fue comisionado para
interrogar a los pastores del ganado existente en referida finca, los hermanos
Alfonso y Juan Moreno Caballero, los que contaban con 43 y
29 años, respectivamente, eran naturales de Cardeña y vecinos de la Venta del
Charco, encontrándose en “Pozas Nuevas”
propiedad del vecino de Bujalance (Córdoba) Rafael Rojas Romero, prestando sus
servicios como vaqueros.
El primero de los
hermanos en ser preguntado fue Juan, quien, por haber sido, posiblemente,
aleccionado por su entorno o por miedo, se negó rotundamente a referir nada en
relación con las personas huidas en la sierra y que, hasta hacía unos días,
habían tenido su cuartel por aquellos parajes.
Preguntado el otro
hermano, llamado Alfonso Moreno Caballero, tras un largo rato de titubeos y
después de negar en varias ocasiones, haber tenido relación con los de la
sierra, terminó confesando que habían
estado dichos individuos, en tres ocasiones en el caserío de la finca, y que siempre habían entrado en la casa del
cabrero y del pastor, que tan solo una vez estuvieron en su casa a pedirle un
cigarro. Que iban dos individuos armados con mosquetones de la marca “Mauser”.
Que ignoraba si el cabrero o el pastor, les dieron algo, pero que él no les dio,
ni les ha dado nunca nada.
Ante las manifestaciones
de Alfonso, le volvieron a preguntar al otro hermano menor que ya había sido interrogado,
corroborando éste, osea Juan Moreno Caballero, que efectivamente habían estado referidos huidos en el caserío, las
veces que había dicho su hermano y que iban armados con el armamento que se
había dicho.
Interrogados ambos acerca
del por qué, no habían denunciado estas visitas de los huidos a la casa de la
finca donde habitaban, para dar cumplimiento al Bando de fecha 2 de enero de
aquel año, que así les obligaba a proceder, dijeron que no habían tenido conocimiento de referida disposición y además,
sobre todo, porque a ellos no les habían hecho nada y temían que si los
denunciaban, podría correr peligro sus vidas.
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| Paraje de la finca "Pozas Nuevas" |
Tras proceder a realizar
un registro en la vivienda de Alfonso Moreno, se encontraron mil ochocientas
noventa pesetas, en un billete de 500, trece de 100, uno de 50, otro de 10 y
seis de 5, todos emitido por la República, y también fueron hallados, veintisiete
sellos republicanos de correos de 45 céntimos. Indicando a preguntas, que no
los había entregado en su debido tiempo, porque
no se lo habían admitido cuando fueron a entregarlos y además, que los tenían por
si esto algún día daba la vuelta.
Acto seguido se procedió
a informar a ambos hermanos que, por incumplimiento del artículo primero,
apartado B y artículo segundo del Bando dictado por el Gobernador Militar de
Córdoba, quedaban detenidos a disposición de la autoridad judicial.
Por diligencia la fuerza
actuante de la Guardia Civil, hizo constar que los detenidos ingresaban en el
centro carcelario de Marmolejo (Jaén), por estar esta población más cercana que la de Montoro, término municipal donde fueron detenidos, al tener vigencia el
Decreto objeto de su detención, también en la provincia de Jaén. Así como se
dejaba constancia del envío del atestado y del dinero intervenido a la
autoridad judicial, adjuntándose justificante de ingreso de la cantidad
intervenida en la sucursal que el Banco de España, tenía en la ciudad de
Córdoba.
El 28 de marzo de 1940,
el Juez de Instrucción Militar nº 2 de Córdoba Sr. Ochoa Hidalgo, desplazado en
Montoro, estando dicho Juzgado ubicado en la sede del Juzgado de referida
localidad en la calle Cervantes nº 19, dicto resolución
por la que decretaba la prisión preventiva de Alfonso y Juan Moreno Caballero,
para lo cual libro el correspondiente mandamiento al centro carcelario.
A requerimiento del Juez,
Jaime Culiáñez Sola,
sargento de la Guardia Civil del destacamento de Venta del Charco, con fecha 11
de abril de 1940, informó que ambos hermanos habían sido apolíticos antes de la
guerra civil (1936-1939), durante ésta se afiliaron a U.G.T., sin que ninguno
de ellos, adoptara nunca una actitud propagandista, ni hiciera guardias con
armas, cometiera saqueos, detenciones, ni otros actos delictivos. Informando en
el mismo sentido la Jefatura de Falange de Venta del Charco, en oficio firmado
por el jefe local Juan Merchán Mansilla el 12 de abril de 1940.
Además de los informes el
Juez decide oír en declaración sobre la conducta de los acusados a los vecinos
de Venta del Charco, Pedro Coleto López y el antes mencionado Juan Merchán
Mansilla, quienes ratificaron la buena conducta y buenos antecedentes que ya
constaban acreditados.
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Oficio manuscrito de contestación a la practica de diligencias
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El 28 de noviembre de
1941, el Juez Instructor Sr. Velasco Arenas, tiene conocimiento de que los
hermanos Moreno Caballero, se encontraban implicados en otras diligencias
judiciales, que guardaban analogía o relación con los hechos que investigaba. Por
cuyo motivo, fue interesada información acerca de este caso, poniendo en
conocimiento el secretario judicial nombrado al efecto, Joaquín Puga Sánchez,
por medio de expedición del correspondiente certificado, los antecedentes
siguientes: Que el proceso se seguía bajo el número 918/1941 contra los huidos
de la sierra DIEGO BAUTISTA CAPARROS a) Andrino y otros, por robo en
varios cortijos, entre ellos en la finca “Pozas
Nuevas” y también por asesinato. El Juez Instructor era el capitán de la
Guardia Civil, Sebastián Carmona Pérez de Vera. Respecto a Alfonso y Juan
Moreno Caballero, los cargos que se tenían contra ellos, eran los que había
puesto de manifiesto en sus declaraciones, Diego Bautista Caparrós “El Andrino”, el que dijo que había vivido en “Pozas Nuevas”,
manteniendo relación de amistad con Alfonso Moreno Caballero, habiendo estado
en su casa en dos ocasiones y que su hermano Juan Moreno, durante la guerra
había sido guerrillero y le decía constantemente que como las autoridades se
enteraran de su conducta, se tiraba al monte y era uno más en la partida, que
éste le orientaba de los movimientos de la Guardia Civil y les servía de
enlace, y en una ocasión, cuando se quedó aislado como consecuencia de una
batida con la Guardia Civil, Sebastián Rivera Moyano, otro componente de su
partida, Juan Moreno, le ayudó indicándole la dirección a tomar, para no caer
en manos de la autoridad.
A estas acusaciones
Alfonso Moreno, en su descargo dijo que “El
Andrino” y otros tres individuos de su cuadrilla, estuvieron dos veces en
la finca “Pozas Nuevas”, la primera
vez, se llevó dicho “Andrino” dos
caballerías de las que custodiaba, y la otra, se llevó dos borregos, habiendo
dado cuenta a la autoridad en las dos ocasiones, a través del guarda particular
de la finca Agustín Yérpes.
Juan Moreno, por su
parte, adujo que tanto Diego Bautista “El
Andrino” como Sebastián Rivera, estuvieron en su casa una vez, no dando cuenta
por temor a las amenazas que los mismo le hicieron y negó haber sido
guerrillero durante la guerra civil, negando igualmente, que le hubiera dicho
al “Andrino” que tuviera intención de pasarse a la sierra.
Esta causa, fue
sobreseída y archivada con fecha 19 de julio de 1941, respecto de los hermanos
Moreno Caballero, a quienes de manera subsidiaria el Capitán General de la 2ª
Región Militar le impuso a cada uno, 100 pesetas de multa o 15 días de prisión,
para el caso de que no las pagaran. Como se comprobó que carecían de recursos
económicos para pagar dicha multa, fueron declarados insolventes y los 15 días
de prisión, le fueron abonados de los días que habían permanecido en prisión
preventiva.
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| Traslado del teniente Martínez Morales de Zaragoza a Córdoba |
El juez, decidió en enero
de 1942, ir a la prisión provincial de Córdoba, para oír la versión de los
investigados por los hechos ocurridos el 23 de marzo de 1940 en la finca “Pozas Nuevas”, pero tuvo que posponer
dichas diligencias, al haberse recibido orden del Gobernador Militar de
Córdoba, prohibiendo la presencia para tomar declaración en las cárceles de
dicha Ciudad, hasta nueva orden. Los motivos que dieron lugar a referida
prohibición, cesaron el 14 de febrero siguiente y se acordó personarse el
Juzgado en el Centro Penitenciario para oír en declaración a los acusados.
El primero en declarar fue
Alfonso Moreno Caballero, el 4 de febrero de 1942, el cual contaba en ese
momento con 44 años de edad, casado, natural de Cardeña, ganadero, vecino de
Bujalance domiciliado en la calle Huerto nº 11, quien se ratificó en la
declaración que prestó ante el teniente de la Guardia Civil Blas Martínez
Morales, el 23 de marzo de 1940, y en relación al dinero que fue hallado en su
casa, dijo que no lo tenía oculto, que
como en el Banco de Cardeña no se lo quisieron tomar, lo dejo en su casa, y que
nunca llegó a decir a la Guardia Civil, cuando se lo encontraron, que tenía
dicho dinero por si esto algún día daba la vuelta, pudiendo acreditar que el
dinero lo llevó al Banco, con el casero del cortijo que era de Villanueva, llamado
Agustín Yérpes Sánchez.
Seguidamente declaró Juan
Moreno Caballero, de 30 años de edad, soltero, nacido en Cardeña, ganadero,
domiciliado en Venta del Charco en la calle Españares nº 22, manifestando que, si bien ratificaba íntegramente la
declaración prestada en su día ante la Guardia Civil, tenía que hacer una salvedad,
respeto al dinero de su hermano Alfonso y que ya dejó dicho el mismo en sus
manifestaciones.
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| Solicitudes explotaciones mineras en la zona |
A la vista de las
declaraciones prestadas y de que, por hechos similares, ya habían sido
sancionados con el pago de 100 pesetas y había sido sobreseída y archivada la
causa, respeto de ellos, el Juez Instructor decidió proponer igualmente el
sobreseimiento y archivo de la que seguía en virtud del atestado instruido el
23 de marzo de 1940.
El auditor de guerra
Francisco Bohórquez Vecina, informó en sentido favorable a dicho sobreseimiento
con fecha 27 de mayo de 1942, decretándose el sobreseimiento y archivo de la
causa abierta a los hermanos Moreno Caballero, quienes fueron inmediatamente
puestos en libertad, por los hechos ocurridos en la finca “Pozas Nuevas”.
Lo
recogido anteriormente en el presente trabajo, está obtenido mediante la
lectura del Sumario instruido por el Juzgado de Instrucción Militar nº 2 de
Córdoba, haciéndose constar algunas manifestaciones de manera literal.