miércoles, 8 de julio de 2026

CAPITULO XV: DELITO DE AUXILIO A LA REBELION EN LA FINCA “POZAS NUEVAS” OCURRIDO EL DÍA 23 DE MARZO DE 1940

Entrada de la "Dehesa Pozas Nuevas"

La madruga había sido fresca y el relente sobre los capotes, se había dejado apreciar durante toda la noche. Un numero importante de guardias civiles de los destacamentos de “Las Prensas”, “Casa Blanca” y “Venta del Charco”, a las ordenes del teniente de Cardeña, Blas Martínez Morales[1], habían estado desde la anochecida del día 22 de marzo de 1940, hasta el amanecer del día siguiente veintitrés, efectuando apostaderos y batidas por el sitio conocido por “Brezo Rubio” hasta los “Barrancos de la Sierra  Las Morenas”, del término municipal de Montoro, en el límite con la provincia de Jaén por el “Río de las Yeguas”.

Teniéndose, por confidencias recibidas, sospechas fundadas de que los ganaderos de la finca “Pozas Nuevas”[2], habían tenido relación de conversación y habían facilitado alimentos días anteriores a los individuos huidos, que armados habitan por aquellos territorios, el cabo segundo jefe del destacamento de “Las Prensas”, Antonio Pérez Rojel[3], fue comisionado para interrogar a los pastores del ganado existente en referida finca, los hermanos Alfonso y Juan Moreno Caballero[4], los que contaban con 43 y 29 años, respectivamente, eran naturales de Cardeña y vecinos de la Venta del Charco, encontrándose en “Pozas Nuevas” propiedad del vecino de Bujalance (Córdoba) Rafael Rojas Romero, prestando sus servicios como vaqueros.

El primero de los hermanos en ser preguntado fue Juan, quien, por haber sido, posiblemente, aleccionado por su entorno o por miedo, se negó rotundamente a referir nada en relación con las personas huidas en la sierra y que, hasta hacía unos días, habían tenido su cuartel por aquellos parajes.

Preguntado el otro hermano, llamado Alfonso Moreno Caballero, tras un largo rato de titubeos y después de negar en varias ocasiones, haber tenido relación con los de la sierra, terminó confesando que habían estado dichos individuos, en tres ocasiones en el caserío de la finca, y que siempre habían entrado en la casa del cabrero y del pastor, que tan solo una vez estuvieron en su casa a pedirle un cigarro. Que iban dos individuos armados con mosquetones de la marca “Mauser”. Que ignoraba si el cabrero o el pastor, les dieron algo, pero que él no les dio, ni les ha dado nunca nada.

Ante las manifestaciones de Alfonso, le volvieron a preguntar al otro hermano menor que ya había sido interrogado, corroborando éste, osea Juan Moreno Caballero, que efectivamente habían estado referidos huidos en el caserío, las veces que había dicho su hermano y que iban armados con el armamento que se había dicho.

Interrogados ambos acerca del por qué, no habían denunciado estas visitas de los huidos a la casa de la finca donde habitaban, para dar cumplimiento al Bando de fecha 2 de enero de aquel año, que así les obligaba a proceder, dijeron que no habían tenido conocimiento de referida disposición y además, sobre todo, porque a ellos no les habían hecho nada y temían que si los denunciaban, podría correr peligro sus vidas.

Paraje de la finca "Pozas Nuevas"

Tras proceder a realizar un registro en la vivienda de Alfonso Moreno, se encontraron mil ochocientas noventa pesetas, en un billete de 500, trece de 100, uno de 50, otro de 10 y seis de 5, todos emitido por la República, y también fueron hallados, veintisiete sellos republicanos de correos de 45 céntimos. Indicando a preguntas, que no los había entregado en su debido tiempo, porque no se lo habían admitido cuando fueron a entregarlos y además, que los tenían por si esto algún día daba la vuelta.

Acto seguido se procedió a informar a ambos hermanos que, por incumplimiento del artículo primero, apartado B y artículo segundo del Bando dictado por el Gobernador Militar de Córdoba, quedaban detenidos a disposición de la autoridad judicial.

Por diligencia la fuerza actuante de la Guardia Civil, hizo constar que los detenidos ingresaban en el centro carcelario de Marmolejo (Jaén), por estar esta población más cercana que la de Montoro, término municipal donde fueron detenidos, al tener vigencia el Decreto objeto de su detención, también en la provincia de Jaén. Así como se dejaba constancia del envío del atestado y del dinero intervenido a la autoridad judicial, adjuntándose justificante de ingreso de la cantidad intervenida en la sucursal que el Banco de España, tenía en la ciudad de Córdoba.

El 28 de marzo de 1940, el Juez de Instrucción Militar nº 2 de Córdoba Sr. Ochoa Hidalgo, desplazado en Montoro, estando dicho Juzgado ubicado en la sede del Juzgado de referida localidad en la calle Cervantes[5] nº 19, dicto resolución por la que decretaba la prisión preventiva de Alfonso y Juan Moreno Caballero, para lo cual libro el correspondiente mandamiento al centro carcelario.

A requerimiento del Juez, Jaime Culiáñez Sola[6], sargento de la Guardia Civil del destacamento de Venta del Charco, con fecha 11 de abril de 1940, informó que ambos hermanos habían sido apolíticos antes de la guerra civil (1936-1939), durante ésta se afiliaron a U.G.T., sin que ninguno de ellos, adoptara nunca una actitud propagandista, ni hiciera guardias con armas, cometiera saqueos, detenciones, ni otros actos delictivos. Informando en el mismo sentido la Jefatura de Falange de Venta del Charco, en oficio firmado por el jefe local Juan Merchán Mansilla[7] el 12 de abril de 1940.

Además de los informes el Juez decide oír en declaración sobre la conducta de los acusados a los vecinos de Venta del Charco, Pedro Coleto López y el antes mencionado Juan Merchán Mansilla, quienes ratificaron la buena conducta y buenos antecedentes que ya constaban acreditados.

Oficio manuscrito de contestación a la practica de diligencias

El 28 de noviembre de 1941, el Juez Instructor Sr. Velasco Arenas, tiene conocimiento de que los hermanos Moreno Caballero, se encontraban implicados en otras diligencias judiciales, que guardaban analogía o relación con los hechos que investigaba. Por cuyo motivo, fue interesada información acerca de este caso, poniendo en conocimiento el secretario judicial nombrado al efecto, Joaquín Puga Sánchez, por medio de expedición del correspondiente certificado, los antecedentes siguientes: Que el proceso se seguía bajo el número 918/1941 contra los huidos de la sierra DIEGO BAUTISTA CAPARROS a) Andrino[8] y otros, por robo en varios cortijos, entre ellos en la finca “Pozas Nuevas” y también por asesinato. El Juez Instructor era el capitán de la Guardia Civil, Sebastián Carmona Pérez de Vera. Respecto a Alfonso y Juan Moreno Caballero, los cargos que se tenían contra ellos, eran los que había puesto de manifiesto en sus declaraciones, Diego Bautista Caparrós “El Andrino”, el que dijo que había vivido en “Pozas Nuevas”, manteniendo relación de amistad con Alfonso Moreno Caballero, habiendo estado en su casa en dos ocasiones y que su hermano Juan Moreno, durante la guerra había sido guerrillero y le decía constantemente que como las autoridades se enteraran de su conducta, se tiraba al monte y era uno más en la partida, que éste le orientaba de los movimientos de la Guardia Civil y les servía de enlace, y en una ocasión, cuando se quedó aislado como consecuencia de una batida con la Guardia Civil, Sebastián Rivera Moyano, otro componente de su partida, Juan Moreno, le ayudó indicándole la dirección a tomar, para no caer en manos de la autoridad.

A estas acusaciones Alfonso Moreno, en su descargo dijo que “El Andrino” y otros tres individuos de su cuadrilla, estuvieron dos veces en la finca “Pozas Nuevas”, la primera vez, se llevó dicho “Andrino” dos caballerías de las que custodiaba, y la otra, se llevó dos borregos, habiendo dado cuenta a la autoridad en las dos ocasiones, a través del guarda particular de la finca Agustín Yérpes.

Juan Moreno, por su parte, adujo que tanto Diego Bautista “El Andrino” como Sebastián Rivera, estuvieron en su casa una vez, no dando cuenta por temor a las amenazas que los mismo le hicieron y negó haber sido guerrillero durante la guerra civil, negando igualmente, que le hubiera dicho al “Andrino” que tuviera intención de pasarse a la sierra.

Esta causa, fue sobreseída y archivada con fecha 19 de julio de 1941, respecto de los hermanos Moreno Caballero, a quienes de manera subsidiaria el Capitán General de la 2ª Región Militar le impuso a cada uno, 100 pesetas de multa o 15 días de prisión, para el caso de que no las pagaran. Como se comprobó que carecían de recursos económicos para pagar dicha multa, fueron declarados insolventes y los 15 días de prisión, le fueron abonados de los días que habían permanecido en prisión preventiva.

Traslado del teniente Martínez Morales de Zaragoza a Córdoba

El juez, decidió en enero de 1942, ir a la prisión provincial de Córdoba, para oír la versión de los investigados por los hechos ocurridos el 23 de marzo de 1940 en la finca “Pozas Nuevas”, pero tuvo que posponer dichas diligencias, al haberse recibido orden del Gobernador Militar de Córdoba, prohibiendo la presencia para tomar declaración en las cárceles de dicha Ciudad, hasta nueva orden. Los motivos que dieron lugar a referida prohibición, cesaron el 14 de febrero siguiente y se acordó personarse el Juzgado en el Centro Penitenciario para oír en declaración a los acusados.

El primero en declarar fue Alfonso Moreno Caballero, el 4 de febrero de 1942, el cual contaba en ese momento con 44 años de edad, casado, natural de Cardeña, ganadero, vecino de Bujalance domiciliado en la calle Huerto nº 11, quien se ratificó en la declaración que prestó ante el teniente de la Guardia Civil Blas Martínez Morales, el 23 de marzo de 1940, y en relación al dinero que fue hallado en su casa, dijo que no lo tenía oculto, que como en el Banco de Cardeña no se lo quisieron tomar, lo dejo en su casa, y que nunca llegó a decir a la Guardia Civil, cuando se lo encontraron, que tenía dicho dinero por si esto algún día daba la vuelta, pudiendo acreditar que el dinero lo llevó al Banco, con el casero del cortijo que era de Villanueva, llamado Agustín Yérpes Sánchez.

Seguidamente declaró Juan Moreno Caballero, de 30 años de edad, soltero, nacido en Cardeña, ganadero, domiciliado en Venta del Charco en la calle Españares nº 22, manifestando que, si bien ratificaba íntegramente la declaración prestada en su día ante la Guardia Civil, tenía que hacer una salvedad, respeto al dinero de su hermano Alfonso y que ya dejó dicho el mismo en sus manifestaciones.

Solicitudes explotaciones mineras en la zona

A la vista de las declaraciones prestadas y de que, por hechos similares, ya habían sido sancionados con el pago de 100 pesetas y había sido sobreseída y archivada la causa, respeto de ellos, el Juez Instructor decidió proponer igualmente el sobreseimiento y archivo de la que seguía en virtud del atestado instruido el 23 de marzo de 1940.

El auditor de guerra Francisco Bohórquez Vecina, informó en sentido favorable a dicho sobreseimiento con fecha 27 de mayo de 1942, decretándose el sobreseimiento y archivo de la causa abierta a los hermanos Moreno Caballero, quienes fueron inmediatamente puestos en libertad, por los hechos ocurridos en la finca “Pozas Nuevas”[9].

 


[1] Blas Martínez Morales: Por orden de 15 de enero de 1937, publicada en el B.O.E. nº 89 de 17-01-1937, es ascendido a Teniente desde su empleo anterior de Alférez, que desempeñaba en la Comandancia de Córdoba. El B.O.E. nº 129 de 26-02-1937, publica una orden fechada en Burgos el 24-02-1937, concediéndole premio por efectividad, al llevar 25 años de servicios efectivos en la Guardia Civil. Por orden de 30 de marzo de 1939, publicada en el B.O.E. nº 95 de 5-04-1939, se le concede premio de efectividad por llevar 10 años de oficial en la Guardia Civil.

[2] Finca Pozas Nuevas: Finca ubicada dentro del término municipal de Montoro en plena Sierra Morena cordobesa, dentro del Parque Natural de la Sierra de Cardeña-Montoro, conocida históricamente por albergar monterías ilustres. Según el B.O.P. de Córdoba de 26 de agosto de 1954, la propietaria de la misma era la hija del Marqués de Lorenzana, doña Amparo Jaraquemada y Guajardo-Fajardo, vecina de Sevilla con domicilio en calle San Laureano nº 4. En la actualidad, pertenece a la sociedad mercantil “Dehesa Pozas Nuevas S.L.” constituida en 2001. Limita con las fincas Valdecañas, El Socor y Españares de Ramos.

[3] Antonio Pérez Rojel: Consta destinado como Comandante de Puesto de la Guardia Civil de la Aldea de “El Esparragal” aneja de la localidad de Priego de Córdoba, según consta en el Diario “La Voz” del 13 de noviembre de 1934. Encontrándose en el mismo destino, según el mismo periódico de fecha 20 de junio de 1935.

[4] Alfonso y Juan Moreno Caballero: Conocidos en Venta del Charco con el alias de “Chicha”.

[5] Calle Cervantes de Montoro: Hoy con el nombre de calle Molino. En aquella época era la ubicación del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Montoro, osea en la calle Cervantes nº 19, hoy llamada calle Molino.

[6] Jaime Culiáñez Sola: Es ascendido a sargento por orden de 9 de septiembre de 1939, publicada en el B.O.E. nº 263 de 20-09-1939 y destinado a la Comandancia de la Guardia Civil de Murcia. Perteneció a la Guardia Nacional Republicana, causando baja el 30 de abril de 1937, por orden firmada por el Ministro de Gobernación Ángel Galarza Gago y el Presidente de la República Manuel Azaña, publicada en la Gaceta de la República nº 103 de 13 de abril de 1937.

[7] Juan Merchán Mansilla: Fue asesinado cuando se hallaba atendiendo el despacho de su tienda en Venta del Charco, al anochecer del día 14 de agosto de 1940, osea cuatro meses después de haber firmado y emitido el informe referido, aunque no tuvo ninguna relación su asesinato con estos hechos, sí fue ejecutado por huidos de la sierra. 

[8] Diego Bautista Caparrós a) El Andrino: Natural de Los López (Almería) y vecino de Montoro (Córdoba), donde estuvo domiciliado en la calle Jardines nº 3. Implicado también en el robo en la finca “Los Eucaliptos”, cuyos hechos fueron relatados en el Capítulo X y que se puede consultar en este enlace: https://torosenmontoro.blogspot.com/2026/06/capitulo-x-robo-en-la-finca-los.html

[9] Lo recogido anteriormente en el presente trabajo, está obtenido mediante la lectura del Sumario instruido por el Juzgado de Instrucción Militar nº 2 de Córdoba, haciéndose constar algunas manifestaciones de manera literal.