jueves, 4 de junio de 2026

CAPITULO X: ROBO EN LA FINCA “LOS EUCALIPTOS” OCURRIDO EL 28 DE FEBRERO DE 1940

 

Paraje finca "Los Eucaliptos"

Al finalizar la contienda civil (1936-1939) y con el fin de controlar los territorios ubicados en las estribaciones de Sierra Morena, la guardia civil desplegó una serie de destacamentos en las fincas erradicadas en puntos estratégicos, destinando a ellos agentes de ese cuerpo, auxiliados por miembros del ejército, para estar próximos a aquellos sitios por donde pudieran moverse los huidos de la sierra y a los lugares donde se pudieran cometer hechos delictivos.

En la Sierra de Montoro, había distribuidos varios de estos destacamentos, donde existían de manera permanente un número suficiente de guardias, que actuaban a modo de delegación del puesto de la guardia civil de Montoro.

Uno de esos destacamentos, ubicado en el “Molino Alto”, fue donde compareció el arrendatario de la finca “Los Eucaliptos” llamado Juan Enríquez Romero, sobre las 9:30 horas del 28 de febrero de 1940,  denunciando que unas dos horas antes, habían llegado a referida finca 10 ó 12 huidos de la sierra, armados de cinco fusiles y una tercerola, sustrayendo una escopeta del calibre 16, fuego central, de un cañón, sistema Rémington, varias prendas de vestir de caballero y 40 panes, sin que molestasen en nada a dicho arrendatario, ni a sus familiares, no pudiendo precisar el camino que tomaron, por haberlos dejado encerrados en el cortijo.

Cuño o sello de caucho del destacamento de la guardia civil en "Molino Alto"

Al instante, el sargento jefe del destacamento que recibió la denuncia Antonio Ocón Velasco, junto con agentes a sus órdenes, realizaron una batida por el lugar de los hechos y territorios limítrofes, sin que dichas gestiones dieran un resultado satisfactorio, averiguando tan solo que, todos los autores del robo, iban vestidos con ropa de campo y hablaban con acento del Valle de los Pedroches.

Finca "Molino Alto"

Las actuaciones policiales fueron entregadas en el juzgado, el que comenzó a instruir el correspondiente sumario, acordando requerir información al comandante de puesto de la guardia civil de Montoro, acerca del estado de las diligencias que se hubieran practicado, contestado dicho agente con fecha 20 de mayo de 1942, en el sentido de que las mismas no habían dado resultado favorable y que continuarían realizando investigaciones, para tratar de averiguar la identidad de los doce individuos que perpetraron el robo y su paradero.

El 2 de junio de 1942, se acordó llamar por requisitoria a los autores del robo, para que en el término de quince días comparecieran ante el juez instructor, con el apercibimiento que, de no hacerlo, serían declarados en rebeldía, siendo publicada la misma en el Boletín Oficial de la Provincia, con el tenor literal siguiente:

 

Boletín Oficial de la Provincia de Córdoba

Pese a ello, el instructor el 15 de septiembre de ese mismo año, libra oficio a la guardia civil de Montoro, interesando que se le informe sobre la identidad de las personas, que estuvieron presentes en el cortijo en el momento de producirse el robo. Contestado la guardia civil, cinco días después, que se hallaban en el cortijo cuando el suceso el denunciante Juan Enríquez Romero, ingresado en prisión por otros hechos al emitirse el informe, Aurora Ruiz Repiso domiciliada en la finca “Los Eucaliptos”, Daniel Martínez Morales y Daniel Rubio Rubio, ambos domiciliados en el Retamar en casa de un tal Alfonso, Amado Rubio Rubio, Emilio Martínez Morales y Eloísa Martínez Rubio, estos tres domiciliados en Montoro en las casas caídas, Juan Martínez Rubio que se encontraba prestando servicio militar en Granada, Miguel Callejas García residente en el cortijo “Mina del Castillo” de Montoro, y Juan Coleto Callejas domiciliado en la finca “Cerca del Eucalipto” también del término municipal de dicha localidad.

El juez decide iniciar una ronda de declaraciones para oír la versión de los hechos, respecto de quienes se hallaban presentes, en el momento de ocurrir los mismos, siendo el primero en declarar, Juan Enríquez Romero, el que lo hizo el 16 de enero de 1943 y dijo contar con 40 años de edad, ser casado, agricultor, natural y vecino de Villanueva de Córdoba, domiciliado en calle Ejido nº 26, el que ratificó la denuncia que hizo en su día ante el destacamento de la guardia civil sito en el “Molino Alto” del término de Montoro y en relación a los hechos dijo: Que vivía en el cortijo denominado “Los Eucaliptos” de la demarcación policial de “Molino Alto” con su señora y sus hijos y dos o tres obreros que trabajaban en el mismo y sobre las cinco o seis de la mañana del día 28 de febrero de 1940, se presentaron en la citada finca un grupo de individuos de la sierra, que no pudo conocer, armados con cinco fusiles y una tercerola, los cuales bajo amenazas, se apoderaron de una escopa calibre 16 de fuego central de un cañón, sistema Remington, varias prendas de vestir de caballero y cuarenta panes de un kilo de peso. Que no fueron molestados ninguno de los que allí se encontraban, marchándose los individuos sin que el declarante, ni ninguna de las personas que se encontraban allí, pudieran precisar el rumbo que tomaron, por haberlos amenazado, diciéndoles, que si salían a la puerta los matarían. Preguntado si conoció a alguno de los que cometieron el robo, manifiesta: Que posteriormente fue detenido un individuo de la sierra llamado Diego Bautista Caparrós alias El Andrino, el cual fue reconocido por el declarante como uno de los asaltantes del cortijo, que este individuo fue detenido por las fuerzas de un Tabor de Regulares, en el Cerro de las Cabezas; que no ha podido averiguar quienes pudieran ser los otros que asaltaron su domicilio.

"Molino Alto" lugar de ubicación del destacamento de la guardia civil.

El 17 de abril de 1943, el juez se desplaza hasta la prisión de Córdoba, para tomar manifestación a Diego Bautista Caparrós a) El Andrino, el cual se encontraba preso a espera de juicio por otros hechos y este manifestó: Que tenía 35 años de edad, casado, natural de Los López (Almería) y vecino de Montoro domiciliado en calle Jardines número 3, y en relación a este robo dijo: Que es cierto que el día 28 de febrero de 1940, estuvo en unión de varios huidos más, en el cortijo “Los Eucaliptos” del término de Montoro, de donde se llevaron una escopeta, una chaqueta y quince o veinte panes, sin que molestaran para nada, a nadie del referido cortijo. Preguntado para que manifieste quienes eran los que iba con el declarante en aquella ocasión dijo: Que Frasquito Osuna Galiot, natural de La Carlota y vecino de Marmolejo, un tal Jacinto, Cristóbal, Baldomero estos tres de Marmolejo, uno conocido por “El Abuelo” de Cañete de las Torres y “El Portugués” de Marmolejo, suponiendo que todos estos continúan huidos.

A la causa, se unió informe del juzgado por el cual se hacía constar que Diego Bautista Caparrós “El Andrino”, se hallaba en prisión en virtud de procedimiento número 918/1939 y en él, no aparece incluido el asalto y robo perpetrado en la finca “Los Eucaliptos” de Montoro.

Ante ello, se acordó deducir testimonio de particulares, respecto del inculpado Diego Bautista Caparros, para su unión al procedimiento por el cual se hallaba preso y que se refiere anteriormente, al estar aún pendiente de celebración de juicio, a fin de que fuera juzgado también por el robo perpetrado en “Los Eucaliptos”, y haber reconocido su participación en él.

Respecto de los otros seis individuos que según “El Andrino”, participaron con él en el robo, se ofició a la guardia civil de La Carlota (Córdoba), Marmolejo (Jaén) y Cañete de las Torres (Córdoba), para que se informase sobre la identidad completa de todos ellos.

El primero en contestar fue el comandante de puesto de la guardia civil de Marmolejo, identificando al tal “Jacinto” como Jacinto Medina Lozano a) El Concha; el “Baldomero” como Baldomero Arévalo García a) El Buen Gusto; y “El Portugués” como Manuel Gómez Oliveira a) Manolo el portugués. Adjuntando ficha policial de los tres, de las que se dejará constancia seguidamente.

El siguiente en contestar al requerimiento judicial, fue el puesto de la guardia civil de Cañete de las Torres (Córdoba), que lo hizo en el sentido de resultar negativas, las gestiones encaminadas a averiguar la filiación de un huido en la sierra apodado “El Abuelo”.

El comandante de puesto de la guardia civil de La Carlota (Córdoba), informó que Francisco Osuna Galiot, hacía unos cuarenta años que se había marchado de la Aldea de “Las Pinedas”, donde había vivido con sus padres y se marchó, a un pueblo de la Sierra. Que cuando lo licenciaron del ejercito estuvo visitando a sus familiares en dicha aldea, pero que muchos de estos familiares, no los habían visto nunca en persona, por lo que resulto imposible precisar algún dato o antecedente del mismo.

Al ampliársele su declaración a Diego Bautista a) El Andrino, este sólo pudo añadir que “El Abuelo” siempre le dijo que era de Cañete de las Torres, que podría tener entre 40 y 45 años, de 1´68 de estatura y un poco grueso, y respecto de Cristóbal, este siempre dijo que tenía familia en Marmolejo, pudiendo tener unos 27 años y la misma estatura que la facilitada, para el antes mencionado.

Ante estos nuevos datos, se vuelve a oficiar a la guardia civil de Cañete de las Torres y Marmolejo, informando el primer puesto, que tras arduas averiguaciones un vecino de Cañete llamado Andrés Zapata Rodríguez, domiciliado la calle Fuente, les informó que en el año 1933, vivió en su casa un sujeto llamado Eduardo Tejera García apodado “El abuelo” de unos 35 años, de estatura regular, natural de Orce (Granada), el que según el informante murió en el frente durante la pasada campaña, siendo estas las últimas noticias que tiene de dicho individuo.

El puesto de la guardia civil de Marmolejo, identificó al tal “Cristóbal”, como Cristóbal Egea Cazorla a) El Egea, natural de Jaca (Almería), hijo de Pedro y de Tomasa, soltero, el cual había fallecido en una refriega con la guardia civil, en la localidad de Villaviciosa (Córdoba) a finales de abril de 1942.

De la declaración prestada por “El Andrino”, se puede concluir que los autores que perpetraron este robo fueron:

- DIEGO BAUTISTA CAPARROS a) El Andrino: Natural de Los López (Almería) y vecino de Montoro (Córdoba), donde estuvo domiciliado en la calle Jardines nº 3. Lideró, en un principio y recién acabada la guerra civil, una partida de huidos cuyos movimientos estuvieron localizadas en las sierras de Montoro, Marmolejo y Andújar. Cuyos miembros, estuvieron complicados en un asesinato llevado a cabo en una tienda de la Venta del Charco, donde fue asesinado Juan Merchán Mansilla, hechos que ocurrieron sobre las 21:30 horas del 14 de agosto de 1940. Fue apresado en el Cerro de las Cabezas por soldados de un Tabor de Regulares. En virtud de la ejecución de sentencia dictada con fecha 16 de junio de 1944, fue fusilado en el cementerio de San Rafael de Córdoba, a las 7:30 horas del 9 de noviembre de 1944.

Francisco Osuna Galiot "El Vidrio"

- FRANCISCO OSUNA GALIOT a) El Vidrio. Natural de La Carlota (Córdoba), donde nació el 22 de octubre de 1901. Muy pequeño, se trasladó a vivir con su familia al “Cerro el Vidrio” del término de Montoro, donde se crio trabajando como carbonero, piconero y dedicado a la caza, cuyas piezas, iba a vender a la localidad próxima de Marmolejo (Jaén). Allí conoció a la que iba a ser su esposa, la marmolejeña Francisca Bueno Correas. Estuvo en la jefatura de este grupo, tras “El Andrino”, hasta la llegada a la partida del andujareño Francisco Expósito Prieto a) “El gafas”, que le arrebato el liderazgo. Osuna Galiot, fue de los últimos que se mantuvieron huidos en la sierra, hasta que en una escaramuza con la guardia civil en la finca “Valquemado” de Andújar, resultó muerto el 13 de mayo de 1951. Fue un destacado miembro de la 3ª guerrilla de la 21 división guerrillera.

Jacinto Medina Lozano "Periquito de la Concha"

- JACINTO MEDINA LOZANO a) Periquito de la Concha. En la ficha policial abierta en aquella fecha, se hizo constar que era de estado casado, natural de Marmolejo (Jaén), del reemplazo de 1913, vecino de Marmolejo, domiciliado en calle Navazo nº 80, perteneció desde su inicio al grupo formado por “Manolo El Portugués”, habiendo huido a la sierra como consecuencia de haber formado parte de la partida de asesinos del pueblo de Marmolejo y al terminar la guerra civil, encontrándose ya unido al jefe de la partida ya mencionado, se fugó en el mes de Marzo de 1939. Antes de la guerra, fue socialista desde el año 1931, no ejerciendo cargo. El papel que desempeña o la relación que tiene con el jefe de la partida, es la de íntima colaboración e identidad durante la contienda bélica. Había intervenido en varios atracos, ignorándose cuantos y donde. Durante la guerra, fue uno de los que contribuyó a cometer asesinatos, saqueos y quema de cadáveres en Marmolejo. De sus señas personales, se deduce que era alto, más bien delgado, color moreno y sano, pelo castaño, ojos castaños, boca regular, nariz aguileña, tiene un tatuaje en el brazo izquierdo con una figura de mujer. Abandonó la guerrilla en 1946 y se instaló en Sevilla, donde vivió con otra identidad hasta su muerte.

Manuel Gómez Oliveira "El Portugués"

- MANUEL GOMEZ OLIVEIRA a) Manolo el Portugués: De origen lusitano, fijó su residencia en Marmolejo (Jaén) al contraer matrimonio con la vecina de dicha localidad llamada Juana Serrano Fernández y en cuya localidad ejerció de policía local. Consta en su ficha policial que era casado, natural de Cobos (Portugal), perteneciente al reemplazo de 1924, vecino de Marmolejo (Jaén) domiciliado en calle Calvario sin número, era considerado el jefe de su propia partida, la cual merodeaba por los términos de Andújar, Marmolejo y Montoro. Huyó a la sierra al ser autor material de asesinatos de personas de orden. Comenzando a pertenecer a dicha partida de huidos en marzo de 1939. Antes y durante la guerra civil, fue presidente del partido comunista en Marmolejo. Se tenía conocimiento por rumor público que había intervenido en varios atracos, ignorándose el número y lugar donde ocurrieron los mismos. Durante la guerra, fue jefe de la “Checa” establecida en Marmolejo, considerándose el jefe de la banda de asesinos de dicho pueblo y participo en la quema de cadáveres. De sus señas personales se deduce que era alto, más bien delgado, moreno, pelo negro, cejas grandes negras, ojos negros, nariz alargada. Falleció en Aldea del Rey (Ciudad Real), en un enfrentamiento con la guardia civil ocurrido el 14 de julio de 1947.

- BALDOMERO AREVALO GARCIA a) El Buen Gusto: Según el informe de la guardia civil era de estado civil casado, natural de Huelago (Granada), perteneciente al reemplazo de 1924, vecino de Marmolejo (Jaén) domiciliado en calle Huertas nº 19. De él se ignoraba a qué partida de huidos pertenecía y por dónde se hallaba merodeando. Huyó a la sierra por haber participado en asesinatos en dicho pueblo de Marmolejo. Se fugó en marzo de 1939. Antes y durante la guerra civil, perteneció a la Agrupación Socialista desde el año 1931, siendo miliciano voluntario, prestando servicio con armas en dicha localidad, interviniendo en asesinatos, saqueos y maltratos a las personas de orden. Sus señas personales eran: De estatura regular, delgado, pelo rubio, color blanco, ojos azulados, nariz fina. Falleció el 8 de enero de 1944, en el cortijo “Loma Candela” de Marmolejo, en una refriega con la guardia civil.

Cristobal Egea Cazorla "El Egea"

- CRISTOBAL EGEA CAZORLA a) El Egea: Nacido en Turre (Almería). Durante la Guerra Civil Española, perteneció al batallón de Peris Caruana, llegando a ocupar el grado de capitán del ejército republicano. Herido en el frente de Teruel, fue hospitalizado y tras recuperarse escapó a Sierra Morena, donde se unió al grupo del socialista Francisco Osuna Galiot “Vidrio”. Falleció el 16 de junio de 1942 en Cerro Muriano en un enfrentamiento con la guardia civil.

- EDUARDO TEJERA GARCIA a) El Abuelo: Respecto de si la identidad de este individuo es la correcta, existen muchas dudas. Se llega a esa conclusión por la investigación realizada por la guardia civil de Cañete de las Torres (Córdoba), pero del propio informe se deduce que, posiblemente, estemos ante un error, puesto que el informante indica que dicho individuo podría haber fallecido en el frente durante la contienda civil y el robo que nos ocupa, ocurrió en febrero de 1940, osea once meses después de haber finalizado aquella.

Francisco Exposito Prieto "El Gafas" el que arrebató la jefatura a "El Vidrio"

Salvo Diego Bautista a) El Andrino, que se hallaba en prisión pendiente de celebrar juicio en consejo de guerra, el resto, al encontrarse en paradero desconocido, son llamados por requisitorias que se publican en el boletín oficial de las provincias de Jaén, Córdoba y Almería, y al no comparecer en el término de quince días, fueron todos declarados en rebeldía el 5 de marzo de 1944, acordándose inscribir dicha rebeldía en el registro central de penados y rebeldes y en los registros civiles de los pueblos de su naturaleza. Practicadas dichas inscripciones, con fecha 9 de junio de 1944, se acordó el archivo de las actuaciones judiciales seguidas por robo en la finca “Los Eucaliptos” de Montoro[1].



[1] Lo recogido en este trabajo, se extrae del Sumario instruido en su día por el Juzgado de Instrucción Militar nº 12 de Córdoba, estando algunos relatos y manifestaciones copiados fielmente, con lo que consta en el original.