miércoles, 10 de junio de 2026

CAPITULO XI: ROBO EN LA FINCA “LAS GAMONOSAS” OCURRIDO EL DIA 14 DE NOVIEMBRE DE 1940.

 

Paraje del Cortijo "Las Gamonosas" del término de Montoro.

La dedicación ganadera de muchos territorios de Montoro, se hunde en la memoria de los tiempos, y así, son muchas las fincas que desde siempre fueron dedicadas a la explotación ganadera, por parte de vecinos de Montoro, o de ganaderos venidos de otras latitudes, con sus piaras y hatos, practicando la trashumancia más ancestral.

La llegada a las dehesas montoreñas extendidas por su término municipal y sobre todo, a la vera de las vertientes de sus ricos y caudalosos ríos y arroyos, de ganaderos procedentes de tierras frías, con el fin de paliar mejor el invierno, era una costumbre arraigada, y así, fueron muchos los ganaderos sorianos, conquenses, salmantinos, e incluso, de tierras más próximas como Jaén y Granada, los que venían a pasar la temporada, de forma familiar y tradicional, desde el inicio del otoño a los primeros albores de la primavera, que retornaban a sus tierras de origen.

Juan Blanque Collado[1], era un granadino natural de Alcontar (Almería) y residiendo en un anejo o pedanía de la localidad granadina de Caniles, que, desde antes de la guerra civil, de manera tradicional y junto con su familia, trasladaban su ganado a carear las tierras del “Cortijo Las Gamonosas” de Montoro, desde la casa cueva donde vivían en el Cortijo de las Cuevas de la Yesera en Caniles, hasta la casa de dicho cortijo en este término municipal, donde solían llegar en la segunda mitad del mes de octubre.

Juan Blanque Collado, compareció sobre las 12:30 horas del día 15 de noviembre de 1940, en la casa cuartel de la guardia civil de Montoro, situado en la calle Diego Medina, ante el alférez Moisés Gómez García, denunciando que sobre las seis horas del día anterior, osea 14 de noviembre, se presentaron en el “Cortijo Las Gamonosas”, dos individuos de los huidos de la sierra, uno alto moreno, con bilbaína, guerrera kaki, leguis de color, con una pistola y un fusil, de unos 30 años de edad, y el otro, de 35 años, con chaqueta y pantalón oscuro, polainas de cuero, y con sombrero color claro, los cuales le amarraron las manos atrás con una correa, y le sustrajeron de un bolso que tenía pendiente del cuello por debajo de la camisa, dos mil pesetas en billetes del Banco de España, uno de quinientas, de cien y de cincuenta, y de una cartera que tenía en un bolsillo de la americana, cuarenta y cinco pesetas más, además se llevaron unos pantalones, unas tijeras, y una navaja, diciéndole que se metiese dentro del cortijo y que no saliera en todo el día, por cuya circunstancia no pudo dar cuenta hasta el día de hoy, no sabiendo la dirección que tomaron los asaltantes.

Mapa de situación del Cortijo "Las Gamonosas" de Montoro

El alférez que tomo la denuncia, en unión de varios agentes del puesto de Montoro, se trasladó al cortijo “Las Gamonosas” donde comprobó los hechos denunciados y comenzaron a practicar diligencias, encaminadas a localizar a los dos autores de lo hechos, con el fin de ponerlos a disposición judicial, actuaciones que duraron hasta el día siguiente, osea 16 de noviembre, dando todas las gestiones, resultado negativo.

El 21 de noviembre de 1940, teniendo por cabeza el atestado levantado por la guardia civil del puesto de Montoro, el Juez de Instrucción Militar nº 12 de Córdoba, Luis Velasco Arenas, abre sumario y comienza a investigar lo ocurrido.

Paraje por donde discurre el "Arroyo de las Gamonosas" de Montoro

Con fecha 7 de junio de 1941, conforme a lo interesado por la autoridad judicial, la guardia civil de Montoro, informa en el sentido, que, desde el día de los hechos, practican activas diligencias encaminadas a tener conocimiento de la identidad de los dos individuos que cometieron el hecho y su actual paradero, para proceder a su detención, sin que por el momento dieran resultado positivo dichas gestiones.

Se interesaron informes sobre el denunciante Juan Blanque Collado, al Ayuntamiento de Montoro y la Jefatura Local de Falange, contestando ambos organismos que al ser arrendatario de la finca “Las Gamonosas” del termino de Montoro, reside esporádicamente durante periodos de tiempo en la misma, donde pasta su ganado, pero no tienen conocimiento suficiente del mismo, como para emitir informes acerca de su conducta.

Ante la imposibilidad de poder determinar la identidad de los autores y su paradero, se acordó llamarlos por requisitorias, mediante la publicación correspondiente en el Boletín Oficial de la Provincia de Córdoba, para que en el plazo de quince días comparecieran en el juzgado, publicación del tenor literal siguiente:

Requisitoria publicada en el B.O.P. de Córdoba

Transcurrido el plazo y no habiendo comparecido los dos individuos autores del hecho en el juzgado, éste elevo las diligencias a la auditoria de guerra, la que con fecha 24 de octubre de 1942, informo en el sentido de que procedía decretar el sobreseimiento provisional de la causa, hasta fueran hallados los autores. 

El capitán general de la segunda región militar don Miguel Ponte y Manso de Zúñiga, con fecha 30 de octubre de 1942, decretó dicho sobreseimiento provisional y archivo del sumario.[2]



[1]  Natural de Alcontar (Almería), hijo de José Blanque Requena y de Ana Collado Corral, afincado en el Cortijo de las Cuevas de la Yesera, pedanía del pueblo de Caniles (Granada), de estado casado y de 37 años cuando compareció ante la guardia civil a interponer la denuncia, sobre el robo en "Las Gamonosas". 

[2] Lo recogido en este trabajo, se extrae del Sumario instruido en su día por el Juzgado de Instrucción Militar nº 12 de Córdoba, estando algunos relatos y manifestaciones copiados fielmente, con lo que consta en el original.