miércoles, 30 de junio de 2021

CIENTO DIEZ ANIVERSARIO DE LA CREACION DE LOS REGULARES DE MELLILLA Y CEUTA

 


El 30 de Junio es un día que está en el espíritu de quienes tuvieron la suerte de pertenecer a la tropa de Regulares, fuente donde siempre rezumó el heroísmo, el sacrificio, el valor y la entrega al servicio de España.

Fue un 30 de junio de 1911, cuando se produce la creación de unos de los cuerpos militares más laureados del Ejército Español, día en que nace la Fuerza Regulares de Indígenas de Melilla, lugar donde se comienza su organización.

Será el Coronel Dámaso Berenguer, el encargado de seleccionar los primeros oficiales que darían origen a la creación de la nueva unidad militar, que estaría compuesta por cuatro compañías de fusiles del batallón de Infantería y un escuadrón de Caballería.


El primer militar de carrera que es destinado en virtud de publicación en el Diario Oficial de las Fuerzas Armadas, es el veterinario militar don José Huguet Torres, constituyéndose por tanto, en el primer componente de las Fuerzas Regulares recien creadas. 

El 5 de agosto de 1911, se alistan los primeros componentes indígenas Aisa Ben Mohamed y Hamed Ben Atia, quienes pasan a formar parte del escuadrón de Caballería, siendo Ben Solimán, el primer soldado índigena que se alista el día 10 siguiente y pasa a formar parte de la primera compañía de fusiles.

En la reorganización del Ejército de Melilla, llevada a cabo con fecha 4 de octubre de 1911, se contó ya con las Fuerzas Regulares Indígenas de Melilla, integradas por 20 jefes y oficiales y unos 300 soldados de tropa.

Las primeras acciones de guerra en que entra en combate esta unidad tienen lugar durante 1912, poniéndose de manifiesto enseguida el heroísmo, el sacrificio, la lealtad, el valor y la raza de sus integrantes. Aunque su baustimo de fuego se produjo el 19 de octubre de 1911, en una razzia contra la cabila de Beni Buyahi y sus primeras bajas el 16 de noviembre de 1911, en las cercanías del campamento de Buxdar, durante el transcurso de una operación de protección de convoyes.

El 15 de mayo de 1912, durante la Campaña del Kert, un componente de las
Fuerzas Regulares, el Teniente de Caballería D. JAIME SAMANIEGO Y MARTINEZ FORTÚN, le es concedida la primera Cruz de la Real y Militar Orden de San Fernando por su actuación en la toma del poblado de Haddu Al-lal u Kaddur.

El 7 de diciembre de 1.916, se crea el GRUPO FUERZAS REGULARES INDIGENAS DE TETUAN Nº 1, el cual con el paso del tiempo, en Abril de 1956 con la independencia de Marruecos, éste grupo de manera progresiva fue replegado a Ceuta, cambiando posteriormente su denominación por el de REGULARES DE CEUTA Nº 54. Pasando igualmente los de Melilla a denominarse REGULARES DE MELILLA Nº 52.

En los últimos tiempos, en los que la guerra está dormida, es la paz donde estos valientes soldados se están midiendo en la actualidad, participando en las misiones humanitarias que se les encomiendan, porque también es una proeza intervenir para reconciliar otros pueblos, sembrando la paz entre ellos.

Felicidades a quienes componen actualmente esta Fuerza Militar y a quienes formaron parte de ella, debiendo tener en consideración siempre, que nos sentimos orgullosos de teneros con nosotros.

El uniforme de los Tabor o Regimientos de Regulares, son prácticamente idénticos tanto en Melilla como en Ceuta, aunque con algunas diferenciaciones y están compuestos por las prendas siguientes:

Tarbush: Gorro típico de color Rojo, con una borla negra de flecos.

Camisa: Color Garbanzo

Pantalón para formación: tipo Noruego, color Garbanzo

Faja: De distinto color para cada Grupo de Regulares, a juego con el color del Sulham y antiguamente también con las vendas de tela usadas en cada pierna. Los Regulares de Melilla llevan la faja de color Rojo y los de Ceuta de color Azul.

Sulham: Capa más gruesa de color Rojo para Melilla y Azul para Ceuta

Alquicel: Capa blanca, cuando se lleva Sulham es la interior, de tela más liviana

Correaje:  cuero de Marroquinería (personal de la Nuba y Escuadra de Gastadores).

Skara: Bolsa de costado de cuero de Marroquinería

 


domingo, 2 de mayo de 2021

GUISO DE CARACOLES GORDOS (helix aspersa)

 

INGREDIENTES: 1 Kg. de caracoles - 5 Cucharadas de aceite de oliva virgen extra - 4 dientes de ajos y 1 cebolla grande - 2 hojas de laurel - 1 vaso de vino de montilla-moriles - 1 cucharada de pimentón y otra de harina - guindilla al gusto - Salsa de tomate - Dos cortadillos de chorizo - 250 gramos de jamón - Sal.  

RECETA:

1º. Una vez tenemos los caracoles gordos (hélix aspersa), en la misma red donde estén contenidos o directamente en una escurridera, se procede a su intenso lavado poniéndoles bajo el agua del grifo para que suelten los desechos que traigan. Después en un recipiente grande o bol, se echan 3 cucharadas de vinagre y 1 de sal, añadiéndole agua como para casi cubrirlos y ahí se introducen lo caracoles. Seguidamente se procederá a lavarlos nuevamente, volteándolos con las manos, para que suelten las impurezas y comiencen a babear al sentir los efectos de la sal y el vinagre. Este proceso se repite como mínimo 2 ó 3 veces, tirándoles el agua las veces necesarias, hasta que se consideren que están limpios los caracoles. Acto seguido, se procede a dejarlos reposar, en el mismo recipiente que hemos utilizado, al cual añadiremos agua templada, que hará que se relajen y saquen sus pies o "gaitas".

2º. En una olla grande con agua templada, se introducen los caracoles aún vivos y cuando se hayan relajado con sus pies fuera o "engaitados", se le va dando, poquito a poco, más calor al recipiente, hasta alcanzar un grado medio de temperatura. Así esperar a que mueran los caracoles y rompan seguidamente a hervir, soltando más impurezas, babas y amargor de no estar bien ayunados. Tras unos minutos hirviendo lentamente, se ponen en una escurridera los caracoles y se le tira todo el caldo que hubieran soltado. En ese instante y estando en la escurridera, bajo el chorro de agua, se voltean para que suelten las pocas impurezas que les queden. Quedando así listos para añadirlos al sofrito.

3º. En otra olla, mientras se termina el proceso anterior, se pone aceite de oliva virgen extra y se comienza a hacer el sofrito, consistente en echar ajo y cebolla, todo picado en pequeñas porciones, cuando el aceite este en su punto. Se añade dos hojas de laurel. Después se corta el jamón en tacos y el chorizo en tacos o rodajas, según guste, y se añade al sofrito. Pasados unos instantes, se añade un vaso de vino de montilla-moriles, una cucharada de pimentón, otra de harina para dar consistencia a la salsa y seguidamente se añade salsa de tomate y sal al gusto. Se deja transcurrir unos 5 minutos y se añade los caracoles, que teníamos terminando el proceso de limpieza. Se añade agua hasta llegar casi a cubrir los caracoles. Y así se deja hirviendo a fuego medio unos 3/4 de hora aproximadamente. Transcurrido ese tiempo, quedan listos para servir y disfrutar de tan exquisito manjar.

Como todos los guisos, si buenos están recién hechos, aún mejor saben pasados unos días, pudiendo ser guardado en el frigorífico, o en el congelador, lo que no se consuma, para utilizarlo en otro momento.

VITAMINAS Y PROTEINAS: Los caracoles forman parte de los alimentos altamente nutritivos y de la dieta altamente saludable. Su aporte calórico es muy bajo, apenas 90 kilocalorías por cada 100 gramos y además, tienen un elevado contenido en grasas saludables (Omega 3), hierro y proteínas. Tomar caracoles significa tomar vitaminas A, B9, B3, B12 y E, y contienen magnesio, potasio y sodio. Debiéndose tener en cuenta que esta información se refiere solo y exclusivamente, al caracol en sí, sin tener en cuenta los diferentes productos con los que se condimentan.