miércoles, 4 de febrero de 2026

FAMILIA DOMECQ: VINO, CABALLOS Y GANADEROS DE BRAVO.

 

don Álvaro Domecq Romero.

Con la muerte del último gran patriarca de la familia Domecq, don Álvaro Domecq Romero, acaecida el 18 de noviembre de 2025, a modo de homenaje en este sitio, vamos a hacer una semblanza de lo que ha supuesto este linaje para el mundo del vino, del caballo, del toro, del rejoneo, para Andalucía, para España y para el Mundo.

ANTECEDENTES HISTORICOS:

Los primeros antecedentes de la familia Domecq, hay que buscarlos en la región francesa de Bearn, lindera con Navarra, allá por el 1385. Se trataba de una familia campesina aristócrata, que, con el devenir de la Revolución Francesa, se vieron obligados a abandonar sus tierras y posesiones, dirigiendo su nuevo rumbo hacia Inglaterra, donde comienzan su reconversión paulatina hacia el mundo de los vinos y los licores.
Mucho tiempo antes y como consecuencia de la derrota sufrida por el ejército católico jacobita en la "Batalla de Aughrim" el 12 de julio de 1691, y la presión dominante que los protestantes británicos, comenzaron a ejercer sobre los derrotados, obligó a una buena cantidad de irlandeses a abandonar Irlanda, en busca de exilio en Europa, deseosos de establecerse en algún país de tradición católica, desde donde comenzar relaciones comerciales con otros países, incluida Irlanda. Francia y España, son los destinos preferidos por los irlandeses emigrantes y muchos, particularmente, se asientan en Cádiz, desde donde enseguida hacen notar, sus excelentes conocimientos en viticultura y comercio.
Uno de estos irlandeses es Patrick Murphy, nacido en la ciudad irlandesa de Waterford entre 1690 y 1700, quien llega a Jerez de la Frontera hacia 1725, quizás al amparo de algún familiar que había emigrado con anterioridad, dedicándose al negocio de exportación de lana. En 1730, compró la "Bodega El Molino", situada en las inmediaciones de la desaparecida Puerta de Rota, fundando un negocio de elaboración, almacenamiento y exportación de Vinos de Jerez, dando origen a lo que posteriormente sería Pedro Domecq y después Bodegas Fundador.
Murphy, en 1932, amplía su negocio y compra la viña "El Majuelo" en el Pago de "Marcharnudo", incorporando de esta forma la producción de uva como materia prima de su negocio. Fallece soltero el 21 de julio de 1764 y en testamento otorgado tres días antes, declara herederos de todos sus bienes a Jean Haurie Nebout y a Jean Pierre Lacoste.
Jean Haurie Nebout, era un agente de comercio, empresario y bodeguero jerezano de origen francés, que se había establecido en Jerez hacia 1740. Entre él, Lacoste, Domecq y Pemartín, quienes mantenían relaciones comerciales, reactivaron el negocio del vino de Jerez en el siglo XVIII. 
Haurie, tras comprar a Lacoste su participación en la herencia de Murphy, se queda como propietario de todo, incluidas las viñas de "Macharnudo" y "el Carrascal", y continúa ampliando sus propiedades adquiriendo las viñas de "Almocadén" y varias fincas urbanas, donde instaló una tonelería, convirtiendo su negocio a finales del siglo XVIII, en el más próspero y reconocido de Jerez. 
En 1791, Jean Haurie hace participes de su negocio a sus sobrinos Juan José, Juan Pedro y Juan Luis Haurie Puzzein, hijos de su hermano Pedro; Juan Carlos Haurie Laborde, hijo de su hermano Juan Pedro; y Pedro Lembeye Haurie, hijo de su hermana María y su esposo Arnald Lembeye; renombrando la compañía como "Juan Haurie y sobrinos"
En 1794, fallece Jean Haurie Nebout, quedando la empresa en manos de sus mencionados sobrinos.
EL PRIMER DOMECQ VINICULTOR 
El primer Domecq dedicado a la elaboración de vino y licores es PEDRO DOMECQ LEMBEYE, nacido en Tabaille-Usquaim (Francia) el 15 de octubre de 1787. Era hijo de Jean de Domecq y Catalina Lembeye Haurie. Con dos años de edad, en 1789, junto a su familia abandonan Francia, huyendo del proceso revolucionario francés. 
Desde muy joven, comienza en Londres a trabajar en la comercializadora de vinos de Jerez "Gordon, Murphy and Co."
En 1809, constituye junto a John James Ruskin y Henry Telford, la sociedad "Ruskin, Telford & Domecq" y se convierten en agentes exclusivos en Inglaterra de la firma jerezana "Juan Haurie y sobrinos". 
En 1816, decide emigrar a Cádiz, estableciéndose en la Capital. En 1818, adquiere, cuando se hallaba al borde de la quiebra, la firma jerezana "Juan Haurie y sobrinos", constituyendo en 1822 la compañía "Pedro Domecq"
Su gestión al frente de la nueva compañía fue positiva, recuperando las viñas de "Macharnudo" y comprando la viña "Parpalana"
Su agente en Inglaterra seguía siendo Ruskin, el que vendía allí una gran cantidad de vinos y licores de la firma "Pedro Domecq", la que se fue extendiendo por otros territorios del mundo, provocando que su reconocimiento fuera muy positivo y apreciado en todas las latitudes. 
Pedro Domecq Lembeye, contrajo matrimonio en Londres dos años antes de trasladarse a Cádiz, osea en 1814, con Diana de Lancaster, emparentada con la familia real inglesa, de cuyo matrimonio nacieron cinco hijas llamadas Diana, Adela Clotilde, Cecilia Eulalia, Elisa y Carolina, todas ellas fueron educadas en Francia y se casaron allí con miembros de la aristocracia europea, lo que provocó su alejamiento del negocio familiar y como consecuencia, que el primer Domecq bodeguero, tuviera que acudir a su hermano Juan Pedro Domecq Lembeye, para que le ayudara en la gestión de la bodega, cediéndole una participación en el negocio. 
Pedro Domecq Lembeye, fallece el 11 de febrero de 1839, a los 52 años de edad, como consecuencia de las lesiones sufridas al caer en un barreño con agua hirviendo. Tras morir, su hermano Juan Pedro, tomó la dirección de la empresa y terminó comprando las participaciones a sus sobrinas, convirtiéndose en el propietario único del negocio vinatero familiar.
EL SEGUNDO DOMECQ BODEGUERO
Fue JUAN PEDRO DOMECQ LEMBEYE, nacido en 1796, y que si bien todas las fuentes sitúan su nacimiento como ocurrido en Tabaille-Usquaim (Francia), de donde era originaria toda la familia, bien pudiera haber nacido en Inglaterra, pues como se ha dejado dicho, los Domecq huyendo de la Revolución Francesa, abandonaron Francia en 1789. Era hijo de Jean de Domecq y Catalina Lembeye Haurie
Llegó a Jerez, como ayudante de su hermano Pedro, en la gestión de la compañía "Pedro Domecq", creada en 1822, recibiendo una participación en la misma
A la muerte de su hermano Pedro en 1839, se hace cargo de toda la gestión de la empresa Juan Pedro Domecq Lembeye y tras comprarle las participaciones a sus cinco sobrinas, aparece como único propietario a partir de 1864.
Con anterioridad, al morir su hermano primogenito Pedro Pascual Domecq Lembeye, incorpora como su ayudante en la empresa, a un hijo de su mentado hermano fallecido, llamado Pedro Jacinto Domecq Loustau.
En 1855, compra Juan Pedro Domecq Lembeye, el palacio del Marqués de Montana, que desde entonces se convertiría en la conocida "Casa Domecq" en Jerez.
Este bodeguero nunca se casó, aunque mantuvo una íntima relación con la gaditana Isabel Aladro de Pérez, con la que tuvo un hijo natural llamado Juan Pedro Aladro y Castriota y Pérez y Velasco, el cual fue reconocido como hijo natural y heredero suyo, por Juan Pedro Domecq Lembeye, en 1866.
Es en 1867, cuando Juan Pedro Domecq Lembeye, decide constituir una nueva sociedad al 50%, con su sobrino Pedro Jacinto Domecq Loustau, de tal manera que, cuando el tío fallece en 1869, la firma "Pedro Domecq" pasa a ser propiedad del sobrino Pedro Jacinto Domecq Loustau y de su recién reconocido hijo Juan Pedro Aladro, por mitad y partes iguales.
EL TERCER DOMECQ VINATERO
Como antes hemos dejado dicho, el tercero se llamó PEDRO JACINTO DOMECQ LOUSTAU, nacido el 10 de septiembre de 1824 en Tabaille-Usquaim (Francia), fue el tercer Domecq que llegó a Jerez, atraído por el negocio del vino. Sus padres se llamaban Pedro Pascual Domecq Lembeye y María de Loustau Lossy.
A la muerte de su padre en 1848 y alentado por su tío Juan Pedro Domecq Lembeye, desembarca en el mundo del vino en Jerez. En 1867 su mentado tío, lo hace socio del negocio a partes iguales con él, constituyendo una nueva sociedad. En 1869, al fallecer su tío, queda al frente del negocio que compartía con su primo Juan Pedro Aladro y Castriota, el que había sido reconocido tres años antes, como hijo natural, por su mentado tío.
Aladro, fue un destacado diplomático español que tuvo destino en diferentes embajadas, aspirante al trono de Albania, al ser descendiente del heroe albanés Jorge Kastriota Skanderbeg. Se casó en 1912, en la región francesa de Aquitania, con Juana Renesse y Maelcamp, una condesa belga, que cuando fallece Aladro en París en 1914, sin sucesión, viaja a Jerez como su viuda, para gestionar la herencia, llegando al acuerdo de renunciar a la participación de 50% de la firma "Pedro Domecq", que le pertenecía a su fallecido marido, a cambio de una renta vitalicia, que no pudo disfrutar durante mucho tiempo al fallecer el 3 de marzo de 1920. 
Pedro Jacinto Domecq Loustau, el 26 de septiembre de 1868, contrae matrimonio con la jerezana Carmen Núñez de Villavicencio y Olaguer Feliú, perteneciente a una familia noble de Jerez, convirtiéndose así en el primer Domecq que se casa con una española
Botella de Brandy FUNDADOR
Pedro Jacinto Domecq Loustau, fue el descubridor de manera inesperada, del primer brandy español, allá por 1874, al haber recibido cinco años antes, un importante pedido de un cliente que al poco tiempo quebró, quedándose, por tanto, con todo el pedido producido y almacenado en toneles de roble americano. Tras el paso de un lustro, le dio por pedir un día una muestra de aquel líquido, comprobando que se había convertido en un licor tostado y con un aroma especial, naciendo así "Fundador". El hallazgo casual de este licor, supuso un gran incremento en las ventas de la empresa "Pedro Domecq", reportando cuantiosos beneficios que hicieron enriquecerse a la familia y repercutir esa riqueza, en el pueblo de Jerez.  
Pedro Domecq Loustau fallece en Francia el 5 de septiembre de 1894, a la edad de 69 años.
Foto de mayor y entierro de Carmen Núñez de Villavicencio
Del matrimonio Domecq-Núñez de Villavicencio, hay que destacar que, de su hogar hicieron siempre centro de acogida para todo el mundo, y de sus vidas, por sus altos principios religiosos, un servicio continuo a Dios y al prójimo. Su caridad, no se limitó a financiar parroquias, colegios para hijos de los más necesitados y asilos para los pobres, si no que todos los días, ambos pisaban la calle y se implicaban de manera personal para asistir a quienes lo necesitaran. Ella, solía pasar mucho tiempo, junto a las camas de enfermos terminales, agarrando sus manos y rezando con ellos, en los últimos momentos. Él, personalmente, se encargaba de acostar a los ancianos del Asilo de las Hermanitas de los Pobres, asegurándose que tuvieran lo necesario para descansar. La visita de los dos, a domicilios de familias necesitadas y enfermos eran constantes, no solo para llevar ayuda material, si no también consuelo, compañía y esperanza. En épocas de escasez de trabajo, en casa de este matrimonio, se repartían cientos de raciones entre las familias más necesitadas, llegándose un día a entregar más de 2.000 raciones. Actualmente, existe abierto un proceso de beatificación del matrimonio por parte de la Iglesia, con el deseo de que su ejemplo inspire a familias de todo el mundo.

El matrimonio Domecq-Núñez de Villavicencio, tuvo diez hijos llamados: 
Pedro Domecq Núñez de Villavicencio

- PEDRO (1869-1921), que contrajo matrimonio el 26-11-1892 con María Rivero González, dando origen a la rama DOMECQ-RIVERO, compuesta por sus hijos Pedro (1893-1979), Tomás (1894-1973), José Manuel (1895-1981), Carmen (1897-1969), Emilia (1898-1987), María de los Ángeles (1899-1980), María Inmaculada (1900-1980), María Josefa (1902-1990), Luis (1905-1998), Fernando (1907-1979), Consuelo (1908) y Juan Pedro (1910-1995). 

- JOSE (n.1870), contrajo matrimonio el 16-07-1910 con Petra de la Riva y González de Tagle, dando origen a la rama DOMECQ-DE LA RIVA, compuesta por José María (1911-1986), Petra (1913-2005), Pedro (1920-1995) y Manuel. 

- MANUEL (n. 1871) falleció de niño.

- MARIA DEL CARMEN (1872-1942), se casó el 01-01-1901 con Fernando Soto González de Aguilar, marqués de Arienzo, originando la rama SOTO-DOMECQ, compuesta por sus hijos Fernando (1901-1971) marqués de Santaella, Pedro María (1902-1980), Ignacio (1904-1982), José, Manuel (1916-1964), Juan Pedro, Carmen, Luis (1914-1975) y María Luisa.

- MARIA JOSEFA (n. 1874), religiosa del Instituto de María Reparadora.

- MARIA JESUS (n. 1875), falleció con 12 años por difteria.
- MANUEL (1877-1931), Vizconde de Almocadén, se casó en 1902 con María de las Mercedes González Gordon, dando origen a la rama DOMECQ-GONZALEZ, compuesta por Pedro Francisco (1902-1983) vizconde de Almocadén, María de las Mercedes (1903-1924), María del Carmen (1905-1970), Silvia (1906-1988), Estanislao (1907-1987), Luisa (1909-1999), María Fernanda (1911-1999), Manuel Jesús (1912-1986), Magdalena (1913-), José Ignacio (1914-1997), Alfonso (1915-1991), María Inmaculada (1918-2010), Consuelo (1919-1995) y Beltrán (1922-2003).

- LUIS (n. 1880) falleció con 7 años por difteria.

Juan Pedro Domecq Núñez de Villavicencio

-JUAN PEDRO (n. 1881-f.1937), contrajo matrimonio el 11-02-1911, con María Díez Gutiérrez, originando la rama DOMECQ-DIEZ, formada por sus hijos Carmen (1911-2010), Juan Pedro (1913-1975), Pedro (1914-2003), Salvador (1916-2005), Álvaro (1917-2005) y María del Buen Consejo (1920-2009). 

- MARIA DE LOS ANGELES (n. 1883)falleció con 4 años por difteria.

La epidemia de difteria que azotó Jerez en el año 1887, golpeo duro a la familia Domecq Nuñez de Villavicencio, acabando con la vida de tres hijos, llamados María de los Ángeles, Luis y María Jesús, todos con muy corta edad, como se ha referido anteriormente. 

El primogénito Pedro, además de ser el gestor de la firma "Pedro Domecq y Cía" propiedad de la familia, tuvo gran prestigio como ganadero de caballos pura raza española.

DECAE EL NEGOCIO DEL VINO  DOMECQ
La industria del vino y el brandy, se fue expandiendo y eran cuantiosas las ganancias que reportó a la familia Domecq, quienes enseguida comenzaron a tratar de invertir en otras alternativas diferentes a esta industria.
En 1948, la firma Pedro Domecq y Cía, abre sus puertas en México, representada por Pedro Domecq González y Antonio Ariza, quienes diez años después, osea en 1958, crean la marca brandy "Presidente", abriendo también a principios de los sesenta, delegación en Colombia. 
La empresa fue rentable hasta llegada de la crisis del petróleo de 1973, que se ceba con la industria del marco de Jerez y se dice, que las empresas bodegueras de la familia Domecq sobre 1982, soportaba perdidas de casi 2.000 millones de pesetas, estando abocada a su quiebra. Pese a todo ello, con un exhaustivo plan de austeridad, la empresa llegó a recuperarse.
En 1994, la familia Domecq decide deshacerse del negocio bodeguero, vendiéndolo a la entidad "Allied Lyons", pasándose a llamar Allied Domecq, constituyendo una de las mayores multinacionales de bebidas. Hasta el 2005, que es vendida a Pernod Ricard. 
Bodega "Pedro Domecq" en Jerez.
A partir de entonces, los activos de la antigua bodega Domecq, son vendidos por separado, así, la marca e instalaciones bodegueras "Fundador", Harveys y Terry, y las fincas con viñedos, son adquiridos por "Beam Global", quien a su vez lo vende todo, al grupo japones "Suntory", siendo adquiridos estos activos en 2015, por el grupo filipino "Emperador", propiedad de Andrew Tan. Las marcas "Fino La Ina" y oloroso "Río Viejo", fueron compradas por Loustau. Las marcas "Carlos I", "Carlos III", "Felipe II" y los cuatro vinos "Sibarita", "Amontillado 51-1ª", "Venerable" y "Capuchino", son comprados por el Grupo Osborne. En la actualidad, la marca "Pedro Domecq", está en manos Pernod Ricard y la filial mexicana, desde 2017, fue comprada por los grupos González Byass y Emperador.

DOMECQ GANADEROS DE BRAVO
Como se ha referido antes, la reconversión de los Domecq hacia otras actividades, fue constante. Sobre todo, trataron de destacar en el sector ganadero, llegando muchos de ellos, a criar los mejores caballos de pura raza española del mercado, durante mucho tiempo y hasta la actualidad. También y desde muy antiguo, criaron selectos marranos que alimentaban con las bellotas de sus dehesas, así como ganado lanar, por cuya excelente selección, hubo algún Domecq que obtuvo importantes galardones, a nivel nacional e internacional.
José Domecq Nuñez de Villavicencio
El primer ganadero de bravo con el apellido Domecq, fue José Domecq Núñez de Villavicencio, el cual adquirió una parte de la ganadería de Adolfo Gutiérrez Agüera, origen Hidalgo Barquero. José Domecq, se presentó en Madrid el 10 de septiembre de 1916, con divisa azul y blanca. Después cruzó su ganadería con sementales puros del encaste Parladé, de la ganadería de Tamarón y aumentó comprado vacas de Surga. Uno de los sementales de Tamarón, llamado "León" dio extraordinaria y nutrida descendencia. A su muerte, su viuda Petra de la Riva, vende en 1924 la ganadería a Antonio Peñalver de Villamartín (Cádiz), éste en 1929, la enajena a favor de los egabrenses Luis y José Pallarés Delsors y desde el 15 de agosto de 1939, pasa a ser propiedad de José Benítez Cubero, siendo el titular de la misma en la actualidad, su sobrino José Benítez-Cubero Pallarés.  
don Juan Pedro Domecq Núñez de Villavicencio con sus cuatro hijos Juan Pedro, Salvador, Álvaro y Pedro, todos ganaderos.
Pero el genuino Domecq ganadero de bravo, viene representado por su hermano Juan Pedro Domecq Nuñez de Villavicencio y por la saga ganadera de todos sus hijos y descendientes.

En principio la decisión de convertirse en ganadero, más que por afición, fue tomada por motivos promocionales del negocio bodeguero, aunque después, la dedicación pasional de Juan Pedro, le llevaría a convertirse en gran ganadero.
Vicente José Vázquez, Ganadero y Negociante sevillano.

A la muerte del acreditado ganadero utrerano Vicente José Vazquez, el rey Fernando VII, adquiere más de 700 reses y las traslada a fincas en las inmediaciones de Madrid. Al morir el monarca en 1833, su cuarta esposa María Cristina de Nápoles, en 1835, se deshace de la vacada y se la vende por 300.000 reales a los Duques de Osuna y Veragua. En 1849, abandona la empresa el de Osuna y continua en solitario el de Veragua, en cuya familia estará la ganadería hasta 1930.

En los 95 años que estuvo la ganadería en manos de los Veraguas, solo se produjo un cruce con un semental de Miura, al que echaron un reducido número de vacas. 

Cristobal Colón Aguilera XV Duque de Veragua
Cristobal Colón y Aguilera (XV Duque de Veragua), a finales de 1927 decide deshacerse de su ganadería y se la vende al tratante de ganado, Manuel Martín Alonso (abuelo de los Hnos. Lozano, dueños de Alcurrucen). El marchante, había acudido al Duque, con la única intención de rentarle su finca "El molinillo", poniendo Veragua como condición para arrendarle la finca, que debía comprarle sus toros, a lo que el tratante no tuvo más remedio que aceptar. Martín Alonso, lidia una corrida en Madrid el 8 de julio de 1928, deseoso de que se presentara un comprador, para deshacerse de aquellos toros duros, mansos y que se refugiaban, la mayoría, en tablas. 

En 1930, Manuel Martín Alonso encuentra al comprador, se trata de JUAN PEDRO DOMECQ NUÑEZ DE VILLAVICENCIO, que, ante todo, lo que persigue es utilizar el hierro que portaban los toros, la prestigiosa "V" de Veragua rematada con la corona ducal, para ennoblecer la imagen de los vinos, que producía la firma Pedro Domecq, en el marco de Jerez.
José y Juan Pedro Domecq Núñez de Villavicencio

Asesorado por Ramón Mora-Figueroa (hermano del Marqués de Tamarón), el nuevo ganadero decide acabar con la explosiva y poco duradera bravura de los Veraguas, echándole a sus vacas cuatro novillos de la ganadería del Conde de la Corte, de lo que este había comprado a la familia Mora-Figueroa, concretamente a la viuda del Marqués de Tamarón, llamados "Llorón", "Caribello", "Chucero" y "Bodeguero", todos descendientes directos de "Alpargatero" de Parladé y además, añade unas vacas de la misma procedencia.
En 1937, fallece Juan Pedro Domecq Núñez de Villavicencio, haciéndose cargo de la administración el hijo mayor Juan Pedro, repartiéndose la ganadería entre los cuatro hermanos. 

Juan Pedro, Salvador y Pedro Domecq Díez, deciden continuar juntos, retirando su parte Álvaro, el que, tras un breve espacio de tiempo, traspasa su parte a su hermano Salvador, que posteriormente la vendería a Luis Algarra.
Álvaro Domecq Díez
En 1939, los tres hermanos que permanecieron unidos, compraron parte de su ganadería a José Ramón Mora-Figueroa y Dujat Des´Allimes (hijo de Ramón Mora-Figueroa y casado con la hermana mayor de todos ellos, llamada Carmen Domecq Díez).

En épocas sucesivas, compran al Conde de la Corte dos camadas de eralas y se deshacen de casi todo lo veragueño puro y de lo cruzado. Por lo que, desde entonces, debemos entender que la base de la ganadería se conforma con sangre del Conde de la Corte, Mora-Figueroa (encaste Parladé vía Pedrajas y Conde de la Corte) y un poco de las cruzas que se había hecho de Veragua y Conde de la Corte.
Los cuatro hermanos Domecq Díez junto a Manolete en Jandilla

En 1946, Pedro Domecq Díez "el tío perico", que conservaba una línea pura Veragua, otra pura Tamarón y otra cruzada, vende a José Luis de la Calle, quien traslada las reses compradas al cortijo "Bolaños", entre Jerez y el Puerto de Sta. María.

En 1968, Salvador Domecq Díez, retira su parte para hacerse ganadero de su propia ganadería. Se cuenta, que se hicieron tres lotes y hasta que los tres hermanos no estuvieron plenamente de acuerdo, no se hizo el reparto. 

El caserío, las instalaciones y una parte de la finca Jandilla, es subastada entre los tres hermanos, adjudicándosela Salvador. El resto de Jandilla queda en manos de Juan Pedro y de tío Perico, quienes edifican nuevas instalaciones. 

Salvador, compró la finca colindante denominada "El Torero", dando lugar a la ganadería de "Toros de el Torero" y conservando en el hierro la corona ducal de Veragua, cambiando la V y por una T. Salvador, se decanta por un toro que no saliera fácil, donde el torero tuviera que dominar al toro. Esa forma de entender la ganadería de Salvador, ha servido para mantener una vacada encastada, a la que han recurrido, algunos de sus sobrinos para aumentar casta en sus ganaderías.
María Domecq Sainz de Rozas

Al final de la década de los noventa del siglo pasado, don Salvador, decide dividir la ganadería, cediéndole sus hermanos a la primogénita María Domecq Sainz de Rozas, la finca "Jandilla". 

Del ganado se hicieron cuatro partes en 2002, una parte para María, que la unió a las sesenta vacas que le regaló en 1997 su padre, con la que formó el hierro de "Lagunajanda". Otra parte y el hierro del "El Torero", para Lola Domecq Sainz de Rozas, que la establece en la finca "Las Salinas de Hortales" en El Bosque. La tercera parte le corresponde a Salvador Domecq Sainz de Rozas, que crea la ganadería que lleva su nombre. Y por último, la cuarta, fue para el hijo difunto Francisco Domecq Sainz de Rozas, siendo esta vendida a Victoriano del Río y a Salvador Domecq.
Juan Pedro Domecq Solís

En 1975, muere Juan Pedro Domecq Díez, y tras su fallecimiento, su hijo Juan Pedro Domecq Solís, retira el hierro de Veragua que le correspondía por ser el primogénito y una cuarta parte de vacas madres, con al menos una vaca de cada una de las familias existentes, además, de reservarse el derecho de utilizar los sementales que quedan en "Jandilla", escoge cuatro becerros tentados por él, y 14 añojas para poder completar el cupo de 98 vacas, trasladando todo el ganado a la finca "Lo Alvaro" en El Castillo de las Guardas. Después compro a su tío Salvador, treinta vacas con el hierro de Veragua y 25 eralas tentadas. En 2011, Juan Pedro Domecq Solís, fallece en accidente de tráfico y le sucede su hijo Juan Pedro Domecq Morenés.
Juan Pedro Domecq Morenés

Los otros nueve hermanos, continúan en la parte de la finca "Jadilla", como titulares de la ganadería de este nombre y el hierro de la estrella, que su fallecido padre había comprado a Félix Moreno de la Cova, siendo esta vacada gestionada por Fernando y Borja Domecq Solís.
Fernando Domecq Solís

En 1987, es Fernando Domecq Solís, el que retira el ganado y sus derechos por la herencia de su padre, creando la ganadería de Zalduendo, que con el transcurrir del tiempo en 2014, vendería al mexicano Alberto Bailléres González.

El resto de los ocho hermanos continúan unidos bajo el hierro de "Jandilla" y crean otro hierro con el nombre de "Hermanos Domecq Solís", que venderían enseguida a Torrehandilla.
Borja Domecq Solís

Posteriormente, es Borja Domecq Solís el que se independiza llevándose la parte que le corresponde y el hierro de la estrella de "Jandilla" a tierras extremeñas. Borja, fallece como consecuencia del coronavirus, haciéndose cargo de la ganadería de "Jandilla", su hijo Borja Domecq Noguera.
Borja Domecq Noguera

En este trabajo, desde que fallece de su padre Juan Pedro Domecq y Núñez de Villavicencio y retira la parte de ganado que le corresponde por herencia, no hemos vuelto a hablar de Álvaro Domecq Díez. 

Don Álvaro Domecq Díez.

De este decir, que en su juventud se licenció en derecho, se ejercitó como un competentísimo acosador de reses bravas en el campo, ganando importantes trofeos, y destacó con importancia en el campo del rejoneo. Fue amigo íntimo de Manolete, al que conoció en la finca "Jandilla". Ostentó los cargos de Alcalde de Jerez de la Frontera, Presidente de la Diputación de Cádiz y Procurador en Cortes. 
Casa Finca "Los Alburejos"

En 1954, compra la finca "Los Alburejos" y crea el hierro de "Torrestrella". Al año siguiente, osea 1955, compra la ganadería de Curro Chica, procedencia Braganza, encaste Veragua, haciendo una estricta selección en busca, de lo que en su día tuvo su padre. En ese afán, compró después un semental y un lote de vacas, procedencia Mora-Figueroa. De esta mezcla nació Lancero 123, semental que sirvió para hacer la actual ganadería de "Torrestrella" y que también padreo en lo de su hermano Juan Pedro, obteniendo buenos resultados. Igualmente utilizó sementales de Cebada Gago, como el toro Fiscal 265 de Núñez, con la R de Rincón, y el hijo de éste Ajustador 11, de Núñez línea Villamarta y Juan Pedro, por parte de madre. Todo con sangre Parladé. 
Azulejo con semantales míticos de Torrestrella

El 5 de octubre de 2005, fallece en Cádiz, Álvaro Domecq Díez, sustituyéndole al frente de la ganadería, su hijo, el también afamado rejoneador y recientemente fallecido, Álvaro Domecq Romero. En febrero de 2020, la finca "Los Alburejos", fue vendida por 20 millones de euros, a un grupo inversor extranjero, pasando el ganado de "Torrestrella", a la finca próxima "El Carrascal", perteneciente a la familia.
Álvaro Domecq Romero
Al morir sin descendencia Álvaro Domecq Romero, serán sus sobrinos Luis y Antonio Domecq Domecq, hijos de una hija de don Álvaro, llamada Fabiola Domecq Romero, quienes se encarguen de la gestión de la ganadería de "Torrestrella".



 






domingo, 7 de diciembre de 2025

BENDICION DEL ALTAR AL SANTISIMO CRISTO DE LA FLAGELACION (30 ANIVERSARIO)

En este año 2025 que se nos va y concretamente el 27 de febrero, se cumplieron 30 años, de la construcción del altar donde permanece el Santísimo Cristo de la Flagelación de Montoro, en la Capilla del Hospital de Jesús Nazareno, llevado a cabo meses antes por encargo y por cuenta de la Cofradía del Stmo. Cristo de la Flagelación y Ntra. Sra. del Rosario en sus Misterios Dolorosos, siendo Hermano Mayor Presidente don Juan Lozano Calleja. La Bendición, corrió a cargo del Reverendo Cura Párroco de San Bartolomé don Pedro Zurita Centella, en la forma recogida en el vídeo obra de don Francisco Roldan Montes, que se puede ver pinchando en el enlace siguiente.

https://www.youtube.com/watch?v=beRzvVDmj6o

miércoles, 9 de octubre de 2024

LA VIRGEN DE GUADALUPE EN LA ERMITA DE LA VIRGEN DE GRACIA

Virgen de Guadalupe de Montoro.

Hasta Agosto de 1936, en que fue destruida por motivos políticos, se veneró en la Ermita de la Virgen de Gracia esta imagen de NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE, que ocupaba un Altar lateral en dicho lugar, teniendo una particularidad esta imagen, y es que, tanto la Virgen como el Niño, eran negros. 

Tradicionalmente se contaba en Montoro, que esta Virgen de Guadalupe, cruzo desde el otro lado del Atlántico y vino desde América, para posarse en las mismas tierras que ocuparan en su día, las tropas del Rey Santo don Fernando III, en los días anteriores a conquistar Montoro, a los moros.

Una de las muchas riquezas que en Montoro, fueron expoliadas como consecuencia de la incultura y el odio, de quienes actuaron de aquella manera.


 

domingo, 6 de octubre de 2024

EL DIA QUE SOÑAMOS DESPIERTOS...



 

Hoy 7 de octubre de 2024, se cumple un año justo, que el novillero cordobés de ascendencia montoreña MANUEL ROMAN, tras una extraordinaria faena de capote y muleta, haciendo el toreo divino, el toreo que muy poquitos saben hacer, porque eso no se aprende, eso se lleva, el toreo que hacen los Ángeles cuando torean en el Cielo, INDULTO al novillo nº 5 nacido en Noviembre de 2019, de nombre DERROTA, de la Ganadería de Salvador Domecq.

“Derrota” sigue disfrutando de su vida, en la finca “El Torero” y “Cobos Bajos” de VEJER Y ARCOS DE LA FRONTERA (Cádiz), disfrutando de su harem de vacas.

Nosotros, seguimos disfrutando en el recuerdo, de aquella forma de torear, de aquella manera de parar el tiempo con muletazos interminables que, nos calaron hasta los huesos, con el embrujo senequista y cordobés del chiquillo de Santa Marina, que ojalá que algún día aquellos recuerdos, se vuelvan a tornar reales sueños, que podamos volver a paladear. GRACIAS MANUEL ROMAN.

lunes, 10 de junio de 2024

PLAZA DE TOROS DE MONTORO: 140 ANIVERSARIO

 


Hoy, se cumplen 140 años de la constitución de la sociedad formada para la construcción de la Plaza de Toros de Montoro y del comienzo de las obras para llevar a buen fin aquel proyecto.

Como ocurrió en aquella época en muchos sitios de España, de la mano de un grupo de montoreños particulares, la mayoría de ellos, pertenecientes a familias más o menos influyentes de la localidad, dedicadas a actividades agrícolas, industriales y comerciales, se inicia el proyecto de construcción de una Plaza de Toros de obra en Montoro, con las comodidades y dependencias necesarias adecuadas, para la celebración de espectáculos taurinos.

Puerta Principal o Puerta Montoreña

Así pues, el 10 de junio de 1884, mediante la firma de la correspondiente escritura ante el Notario de Montoro don Juan Antonio de Lara y Cano, queda constituida una sociedad compuesta como Presidente por don Bernardo Francés Gordum; Vicepresidente don Julián Isla Toledano; Secretario don Martín Madueño Molina; Tesorero don Baltasar Gómez; Vocales don Pedro Medina Pedrajas y don Antonio Benítez Aguilar-Tablada. Fueron estos, quienes ostentaron la representación de dicha sociedad y del resto de fundadores, entre los que hay que destacar a don Francisco Cañas Alcalá, don Dionisio Santías Comas, don Antonio Ramón Rael, don Francisco Cantarero Rael, don Mariano López Fernández, don Manuel Cano Canales, don Antonio López Fernández, don Andrés Canales Piedrahita, don Rafael Solas Belmonte, don Martín López Morales, don Antonio Mazuelas Madueño, don Pedro Ager Roselló, don Martín Vega-Leal del Cerro y don Francisco Fresco Mazuelas.

La sociedad quedó constituida con un capital social ascendente a la suma de 10.000 reales (15 euros actuales), emitiéndose 100 acciones por importe de 100 reales cada una.  

Puerta de Sombra

Para el asentamiento de la misma, se compró a don Antonio Benítez un pedazo de olivar cercado con tapia de cuatro celemines, osea 21´48 áreas, por un importe de 14.000 reales, regalándole a dicho vendedor, además de una acción de la nueva sociedad, la leña de los olivos que fueron arrancados.

Las obras comenzaron a los pocos días de la constitución de la sociedad y dentro del mes de junio de aquel año, con arreglo al proyecto redactado por el perito del Ayuntamiento don Sebastián Díaz y las inició el contratista local, don Francisco Poblete Rodríguez.

Tras muchas vicisitudes relacionadas con la financiación de las obras, se vieron las mismas culminadas, quedando la plaza contenida en un polígono de 20 lados de 2.500 metros cuadrados, con un ruedo de 39 metros de diámetro, además de 2 metros de callejón. 

Bocanegra
Fernando el Gallo

En las páginas 772 y 773 del Tomo II de LA TAUROMAQUIA de Rafael Guerra "Guerrita", editada en 1895, se dice que la Plaza de Toros de Montoro fue inaugurada por el cordobés Manuel Fuentes "Bocanegra", diestro que fallecería cinco años después, como consecuencia de una fuerte cornada recibida en la Plaza de Toros de Baeza (Jaén) y por el matador de toros sevillano Fernando Gómez "el Gallo", casado con Gabriela Ortega Feria  "la señá Gabriela", bailaora de tronío en la Sevilla de la época, y padres, del que sería el rey de los toreros, Joselito "El Gallo".

A la constitución de la sociedad constructora de la nueva Plaza de Toros de Montoro, se redactó un Reglamento especifico para esta Plaza, como era costumbre en aquellos tiempos, y en los últimos de sus párrafos, quedaba establecido, como así después ocurrió, que de desaparecer la sociedad, el coso montoreño pasaría a ser propiedad del Hospital Asilo de Jesús Nazareno de Montoro, que es quien ostenta actualmente su titularidad.

Puerta de Sol

Tras la Guerra Civil (1936-39), la plaza tuvo que ser prácticamente reconstruida por el Ayuntamiento de Montoro,  siendo Alcalde don Ángel Medina Coronado, y reinaugurada el 7 de octubre de 1951, con un cartel compuesto por los espadas José María Martorell, Manuel Calero "Calerito" y Rafael Soria Molina "Lagartijo", que tomó aquel día la alternativa, con toros del Duque de Pinohermoso.

Plaza de Toros de Montoro

A finales de este año, también se va a conmemorar el VEINTE aniversario del inicio de la última intervención llevada a cabo en la Plaza de Toros, por una Escuela Taller creada a tal fin en 2004, siendo Alcalde don Antonio Sánchez Villaverde. Las obras consistieron en demoler las antiguas gradas de los palcos y construir en este lugar nuevos graderíos, con mas espacio y cubrimiento de los mismos con un artesonado de madera, se limpió la fachada eliminando la pintura y dejándola en la piedra "molinaza", la barrera fue sustituida íntegramente por nuevos paneles de madera dotándola de la altura reglamentaria, se construyeron cuadras para los caballos de picar y una nueva sala de despiece observando las medidas de salubridad exigidas por la legislación taurina, se edificó unas dependencias para oficinas, se demolieron los corrales y construyeron otros con mas comodidad para la permanencia en ellos del ganado y facilitar su manejo, en la enfermería se instaló un quirófano, con todos lo útiles necesarios, en el que han sido operados algunos toreros, con todas las garantías.

Desde entonces, hasta ahora, no se ha vuelto a acometer ninguna otra actuación de mantenimiento, salvo aquellas propias del pintado y limpieza del recinto. 

Fernando el Gallo y su esposa Gabriela Ortega
con su hijo Joselito Gómez Ortega en su
regazo.







viernes, 2 de febrero de 2024

ROBO AL CONDE DEL ROBLEDO EL DIA DE LA CANDELARIA DE 1858



El 2 de febrero de 1858, día de la Candelaria de hace 166 años, aconteció en Montoro un suceso que tuvo gran repercusión a nivel nacional, por la importante cantidad de dinero que fue sustraída y sobre todo, por el desgraciado desenlace que, con el transcurrir de los días, tuvo el mismo.

Sobre las siete de la tarde de dicho día, al oscurecer, una partida de experimentados delincuentes venidos de otras tierras, en connivencia con algún miembro al servicio de la casa del noble montoreño, práctica habitual de los malhechores de la época, lograron penetrar enmascarados en la casa del Señor Conde del Robledo de Cardeña, situada en la actual calle Diego Medina de Montoro, esquina con la Plaza de San Miguel. 

Casa del Conde Robledo

Tras atar y amordazar al resto de las personas que trabajaban en la casa, comenzaron a maltratar cruelmente y amenazar con quitarle la vida al Conde, hasta que debilitaron su voluntad, obligándole, tras sustraerle las llaves, a que les sirviera de guía y los llevara al lugar donde guardaba el dinero, sustrayéndole la suma de más de 38.000 duros o lo que es lo mismo, unas 6.000 onzas de oro de aquellos tiempos.

Durante el desarrollo de los hechos, fueron realizados dos disparos en el portal de la casa, para ahuyentar a los vecinos que acudieron a los gritos de “ladrones” y otro tiro más, que se produjo en el interior, con el fin de amedrentar al Conde, para que los condujera hasta el sitio donde guardaba los dineros. 

A pesar de ello y de que los delincuentes, actuaron con mucha osadía y tranquilidad, éstos no pudieron llegar a descubrir la existencia de otro talego conteniendo 6.400 duros, el cual, se dejaron atrás. 

El robo, tuvo una desmesurada repercusión en la prensa en ciernes de aquellos tiempos, además de por la importante cantidad sustraída, por pertenecer la víctima a la nobleza, ser alcalde de esta población y, sobre todo, porque el Conde no llegó a poderse recuperar de aquel lamentable suceso, al provocarle su estado anímico una importante retención de orina, que trajo como consecuencia su fallecimiento el 28 de febrero de 1858. 

Fueron varios los periódicos de la época, los que manifestaban su sorpresa, al no encontrar explicación de cómo en un pueblo importante como Montoro, población casi cerrada por todos lados al estar circundada por el Guadalquivir, con un considerable número de habitantes y contando con miembros de cuerpos de seguridad suficientes, al oscurecer de una tarde de invierno, un grupo de bandidos llevara a cabo tan importante hecho delictivo, con una falta de respeto considerable al sistema gubernamental de aquel tiempo.

LA VICTIMA:

El Condado del Robledo de Cardeña, se crea el día 31 de marzo de 1772 por el Rey Carlos III, para reconocer los servicios a la corona prestados por don Antonio Ciro Camacho-Madueño y Camacho, hermano del que fuera hasta su muerte obispo de Tortosa, don Bartolomé Camacho Madueño, con calle en la Ciudad de Montoro, desde tiempos inmemoriales.

Escudo de los Camachos

Quien sufrió el robo que nos ocupa, fue don JUAN NUÑO DE LARA LOPEZ-OBRERO, IV Conde del Robledo de Cardeña, hijo de don Francisco Nuño de Lara y Berriz de Torres y de la III Condesa del Robledo de Cardeña doña Francisca María López-Obrero y Camacho, de cuyo matrimonio, además de Juan, tuvieron otros dos hijos llamados Victoria y Diego.

Don Juan Nuño de Lara López-Obrero, hereda el título a la muerte de su madre, por Real Carta de sucesión de 29 de mayo de 1850, tomando posesión oficial del Condado el 25 de febrero de 1851. 

El IV Conde del Robledo de Cardeña don Juan Nuño de Lara López-Obrero, ostentaba en el momento de sufrir el robo, el título de alcalde de Montoro, para el que fue nombrado por la Reina Isabel II, el 1 de enero de 1852, permaneciendo en dicho cargo, hasta el día de su muerte el 28 de febrero de 1858. 

Al morir el IV Conde sin descendencia le sucede en el título del Robledo de Cardeña su hermano don Diego Nuño de Lara López-Obrero, que toma posesión del Condado el 24 de septiembre de 1858. 

En el Ayuntamiento de Montoro, al Conde fallecido le sucede como alcalde, don Francisco María del Rosal, que había venido desempeñando el cargo de alcalde segundo desde 1856 y que, cuatro años antes, concretamente en marzo de 1854, sufrió otro robo similar por miembros de la misma partida de delincuentes.

LOS LADRONES:

Comenzada la instrucción de la causa judicial para esclarecer lo ocurrido, enseguida se tuvo conocimiento de la detención de uno de los malhechores, conforme se recoge en el Diario Córdoba de fecha 6 de febrero de 1858, posiblemente, el cómplice perteneciente al servicio de la casa.

Por edicto de 14 de mayo de 1858, el Juez de Primera Instancia don Lorenzo García Santos, identifica e imputa a los presuntos autores del robo cometido en el domicilio del Señor Conde del Robledo y les requiere, para que en el término de nueve días se personen en la cárcel de este Juzgado, para responder de referidos cargos, advirtiéndoles que de no hacerlo el proceso continuará su curso. Tal requisitoria no surtió sus efectos, como era costumbre que ocurriera con las dictadas, contra los numerosísimos bandoleros de aquella época.

De dicho decreto se llega a saber que los autores del robo al Conde del Robledo de Cardeña, pertenecían a una banda que se conocía con el nombre de “Los Paulinos” o “Los Pardillos” integrada por: 

*JUAN VICENTE SANCHEZ DE LEON Y CRUZ ROSA alias “el barbero”, vecino de Granátula de Calatrava (C. Real).

*JOSE AYLLON GONZALEZ alias “Josico", nacido el año 1821 en Bolaños de Calatrava en el Partido Judicial de Almagro (C. Real), de 37 años de edad, padre de seis hijos. Había sido procesado como cómplice en la muerte de un vecino del Moral. 

Bandolero con manta y navaja

*ANTONIO FERNANDEZ SANCHEZ alias “Calixto”, amigo del anterior y nacido en el mismo pueblo, de 36 años de edad, padre de tres hijos, también declarado cómplice en el mismo asesinato que aquel.

*ELIAS ROMERO COELLO, natural de la Aldea del Rey (C. Real), de 41 años, casado con dos hijos, procesado por desacato a la autoridad y por haber acometido a una diligencia en el camino de Valdepeñas.

*JOAQUIN FÉLIX Y MEDINA alias “Paulino”, casado, de 40 años, tenía cinco hijos y era vecino de San Lorenzo de Calatrava (C. Real). Se inició en sus correrías en la partida de su padre PAULINO FELIX, siendo éste, el que dio nombre al grupo de “Los Paulinos”. También se hallaba procesado por desacato a la autoridad y por haber acometido a un coche en el camino de Valdepeñas, como el anterior, y desde el 23 de junio de 1853, estaba fugado de la cárcel de la Puebla de Alcocer (Badajoz), al estar procesado por un delito de robo en cuadrilla.

*RAFAEL FELIX Y MEDINA alias “Paulino”, hermano del anterior natural de Villanueva de San Carlos, desertor del cuerpo de artillería. 

*MANUEL BRIONES BENITEZ de Ajofrín (Toledo), de 40 años y procesado por robo a don Luis Infante. 

El origen de estas partidas de malhechores, hemos de encontrarlo en las guerrillas paramilitares de lugareños, creadas en distintas regiones de España, para combatir a los franceses (1808-1812). Entre 1833 y 1840, muchos de aquellos guerrilleros, volvieron a retomar las armas para apoyar al pretendiente al trono de España Carlos IV, hermano del rey Fernando VII, durante la primera guerra carlista.

Esta primera guerra carlista, tuvo una especial incidencia en la provincia de Ciudad Real, donde produjo una serie de procesos sociales que fueron difícil de controlar, provocando una importante división entre los ciudadanos en general y en determinados núcleos de población, como ocurrió en la comarca de Mestanza, de la que procedían la mayoría de los delincuentes antes expresados

Los grupos de bandoleros ciudadrealeños proliferaron en cantidad y de ahí crearon su leyenda partidas como las de “Palillos”, “El Feo Cariño”, “Castrola”, “Orejita”, “Moraleda”, “Los Juanillones”, “Los Purgaciones”, “Farruco”, “El Mamón”, etc.

La partida de “Los Paulinos” en un principio conocida como “Los Pardillos”, tuvo su mayor actividad a partir de 1850, osea una vez finalizada la segunda guerra carlista. 

Urbano de la época 

El primer hecho criminal perpetrado por el grupo del que se tienen noticias, ocurre el 9 de marzo de 1850, sobre las diez de la mañana, cuando asaltaron la diligencia Madrid-Sevilla, entre Santacruz de Mudela y El Visillo de Almuradiel, en la que viajaba el general don Anselmo Blaser San Martín, apoderándose del dinero, alhajas y ropas de todos los viajeros. Este robo se llevó a cabo con la máxima tranquilidad, tardando en su ejecución dos hora y media, ya que los autores del crimen, estuvieron esperando que llegara a aquel lugar, la diligencia Granada-Madrid, cuyos viajeros fueron igualmente desvalijados de sus pertenecías, joyas y dineros. Los autores de este atraco fueron Joaquín Félix, Elías Romero, Luciano Molina, Francisco Valencia y el padre del primero del que tomaba el nombre la partida, Paulino Félix, que tenía entonces la edad de 52 años y una característica peculiar, pues contaba con seis dedos en una mano. 

Sobre las 7 de la mañana del 20 de marzo de 1850, hallándose ejerciendo funciones propias del cuerpo el teniente de la Guardia Civil don Castor Álvarez y nueve agentes, por las inmediaciones de la sierra la Gallega en Calzada de Calatrava, dieron el alto, a fin de identificarlos, a Luciano Molina y Francisco Valencia, quienes se dieron a la fuga y en el tiroteo que mantuvieron, resultaron los dos delincuentes muertos.

José María Hinojosa "El Tempranillo"
El 7 de julio de 1852, la Guardia Civil rodea la cueva de la Cabrera del Friscar en Villanueva de San Carlos (C. Real), al haberse recibido una confidencia de que en la misma se hallaban al menos dos bandoleros. Manda el operativo el mencionado teniente don Castor Álvarez, auxiliado por el Alcalde de El Pardillo, por el Cabo 1º don Juan Alvarado y los Guardias Civiles don Antonio Moreno, don José Vila y don Gregorio Muñiz. Estos cuatro últimos, fueron comisionados para que se adentraran en la cueva, con las prevenciones correspondientes, puesto que los bandoleros, estaban armados con pistolas, escopetas y navajas. Tras conversar los miembros de la Guardia
Civil con los delincuentes, estos hicieron entrega de sus armas a los agentes, quienes procedieron a su detención, resultando que los mismos eran, Paulino Félix y su hijo Joaquín Félix Medina, conocidos por aquella época aún por el alias de “Los Pardillos”. Estos fueron acusados de robo e ingresados en la cárcel del partido judicial de Almodóvar del Campo (C. Real). Desde este momento desaparece de las correrías el mítico Paulino, del que no volvió a saberse nunca nada más.

En la madrugada del 23 de junio de 1853, Joaquín Félix Medina, se fuga de la cárcel del partido judicial de la Puebla de Alcocer (Badajoz), donde había sido trasladado para responder del delito de robo en cuadrilla, que allí se le acusaba. 

Se rehace la partida, siendo padecidas sus correrías en las comarcas del norte de Córdoba y Andújar, en las que se suceden los continuos robos y secuestros.

Por su interés, hemos de referir el que tuvo lugar en el mes de marzo de 1854, cuatro años antes, que el robo que nos ocupa al Conde del Robledo de Cardeña. En esta ocasión, la victima de robo y secuestro es también un montoreño, concretamente el rico e influyente don Francisco María del Rosal, quien en 1858 sustituiría al Conde, al frente del Ayuntamiento de Montoro, como alcalde. Estos hechos fueron perpetrados por Joaquín Félix Medina, su cuñado Elías Romero y Juan Manuel Mendoza alias “El Estrecho”.

Por sentencia dictada en Consejo de Guerra el 9 de diciembre de 1854, el Capitán General de Andalucía, condenaba a muerte a Joaquín Félix Medina, su cuñado Elías Romero y Juan Manuel Mendoza alias “El Estrecho”, por la perpetración del robo y secuestro sufrido por don Francisco María del Rosal. Pena que no pudo llegar a materializarse, puesto que todos se hallaban en paradero desconocido.

En referida sentencia, también se condenaba a cadena perpetua, por pertenecer a la partida de “El Estrecho”, a un vecino de Villanueva de Córdoba, llamado Juan Mateo Camacho. Como cómplice y encubridor del secuestro y el robo del montoreño, igualmente fue condenado a siete años de presidio el secretario del Ayuntamiento de Conquista, Manuel Pablo. Lo curioso de la sentencia, es que en dichos hechos estuvo acusado un individuo de Montoro, llamado Domingo Fimia, el que, tras la celebración del juicio, fue absuelto, como igualmente lo fueron, el alcalde primero y segundo del Ayuntamiento de Conquista, Sebastián Cabrera y Diego Romero, quienes también estuvieron imputados en referida causa.

El 17 de marzo de 1855, vuelve a actuar la partida de “Los Paulinos” en las proximidades de nuestro término municipal, concretamente en la finca “Ojuelos” en la sierra de Andújar, fueron secuestrados don Antonio Cobo, don Jerónimo de la Cal y un hijo de éste, mientras cazaban. Tras más de diez días, fueron puestos en libertad, una vez sus familiares pagaron la cantidad de 12.000 duros.

Diego Corriente

Son muchos y variados los acontecimientos delictivos que suceden al secuestro anterior y que son llevados a cabo, por esta banda de malhechores. Solo como dato interesante para este trabajo, señalar que la primera vez que se detecta la participación de Rafael Félix Medina, hijo también de Paulino Félix, en este tipo de actuaciones criminales, tiene lugar entre el 20 de agosto y el 5 de septiembre de 1855, en la ermita de San Andrés en el término municipal de El Viso, donde secuestraron a don Manuel Garrido, don Vicente Merlo y su hermano don Manuel Merlo. Además de Rafael, intervino su hermano Joaquín Félix Medina, el cuñado de éstos Elías Romero y Luis de Luna alias “Charandel”
.

Añadir que, al poco tiempo de decretarse la busca y captura de los autores del robo en el domicilio en Montoro del señor Conde del Robledo de Cardeña, la que fue promulgada el 14 mayo de 1858, el Gobierno de la época les concedió el indulto, a instancia del señor Gobernador Civil de Toledo, ante quien entregaron sus armas y caballos los bandoleros, en la creencia que, con ello, iban a librar a la sociedad de los abusos de aquellos peligrosos facinerosos.

El indulto se les concede el día 15 de julio de 1858, a los siguientes bandoleros: José Ayllón González, Antonio Fernández Sánchez, Joaquín Félix Medina, Manuel Briones Benítez, Elías Romero Coello, Rafael Félix Medina, Juan Vicente Sánchez de León Cruz Rosa, todos ellos autores del robo sufrido por el Conde del Robledo de Cardeña, y también, a Juan Pizarro, Valeriano Pasamontes Peñasco, Rafael Calvo Hernández, Saturnino Serrano Menor y Anselmo López.

Casa Conde de Robledo

Además del perdón de todos sus desmanes, algunos fueron colocados en cargos públicos, como por ejemplo, José Ayllón González alias “Josico", fue nombrado Guarda Mayor del Valle de Alcudia, perteneciente a la Corona de España, Antonio Fernández Sánchez alias “Calixto” se le nombra sobre-guarda del mismo lugar y los hijos de ambos son colocados como guardas del Valle. Quienes fueron además condecorados con la Cruz de Caballeros de Isabel la Católica, por prestar servicios de guías a una columna al mando del coronel del Amo, con motivo de una intentona carlista, en una escaramuza militar llevada a cabo por el lugar donde ejercían sus empleos como guardas. 

Estos indultos, no lograrían el objetivo que perseguían, puesto que en marzo de 1873 se tiene conocimiento que alguno de los indultados, volvieron a sus andanzas, ya que “Los Paulinos”, vuelven a delinquir en Montoro. 

En esta ocasión, se trasladaron a un molino del Pago del Madroñal, con el fin de secuestrar a tres importantes y ricos propietarios montoreños. En el lugar de los hechos, solo encuentran al propietario del recinto aceitero, don Manuel Benítez Romero, a quien secuestran y por cuyo rescate, pidieron 50.000 duros. Los familiares de este solo pudieron conseguir reunir 1.500 duros, osea 30.000 reales, que enviaron al lugar señalado para la entrega. Posiblemente, don Manuel Benítez Romero, pudo escapar de la vigilancia de sus captores y se presentó libre en Bailén, unos días después. 

La Guardia Civil al mando del capitán Roldán Pérez, persigue a la partida autora del secuestro del señor Benítez Romero y al poco tiempo, el Juzgado de Montoro, dicta orden de busca y captura, en un primer momento, contra Gregorio Mazoretas y Viñas alias “Rabanero”, natural y vecino de Mestanza, viudo, jornalero, de entre 46 a 48 años, de buena estatura, barba poblada, ojos pardos y ordinariamente enfermos y colorados, vestía con pantalón, chaleco y chaqueta de paño negro, botillos de becerro blanco y sombrero calañés.

Posteriormente, se emite también orden de búsqueda contra José Félix alias “Pipiolo”, el menor de “Los Paulinos”; contra Ramón Nogueras Hernández alias “Dongos”; José Bastante Navas alias “Tronera”; Castor Bastante Navas alias “Tronera”; y Rafael Félix Medina alias “Paulino”; todos ellos vecinos de Mestanza (C. Real).   

Por el secuestro de don Manuel Benítez Romero, fueron condenados a cadena perpetua Ramón Nogueras Hernández, José y Castor Bastante Navas y a doce años de prisión Rafael Félix Medina, entre otras condenas. Condenas que cayeron en saco roto, al estar todos ellos en paradero desconocido.

Pocos meses después del secuestro de don Manuel Benítez Romero, el 13 de octubre de 1873, se produjo el que sería el último hecho delictivo atribuido a “Los Paulinos”, el cual tuvo lugar en Torre de Juan Abad (C. Real), donde asaltaron al rico terrateniente don Juan Tomás de Frías, al que le sustrajeron también una importante cantidad de dinero. 

El hostigamiento incesante de la Guardia Civil, ante estos últimos graves sucesos, trajo como consecuencia que la partida de “Los Paulinos” se separara, siendo la mayoría de ellos apresados, pasando a cumplir largas condenas en el penal de Cartagena. 

Actriz María Félix
Sin embargo, alguno de ellos, como Rafael Félix de Medina alias “Paulino”, pese a haber contraído matrimonio en Mestanza con Sandalia Adán en 1860, tener descendencia con ella y regentar una posada con mesón, en la calle Carnicerías de referida localidad[1], logró llegar hasta Galicia, donde embarcó rumbo a México con su parte del botín del robo de Torre de Juan Abad. En su pueblo existió siempre la leyenda popular, que atribuía a este bandolero, la paternidad de la bella actriz mexicana María Félix.

Quizás los hechos ocurridos el 2 de febrero de 1858 en Montoro, no puedan tener la consideración de ser el acontecimiento delictivo más importante del siglo XIX en España, puesto que en aquellos últimos años de desintegración del imperio, momentos llenos de constantes convulsiones políticas y de luchas intestinas, eran muchos y muy similares los que ocurrían todos los días, pero analizando las circunstancias peculiares y particulares que convergen en Montoro, como el montante de dinero sustraído, que el delito fue perpetrado a una persona miembro de la nobleza, que además, era Alcalde de la Ciudad, y que por ende, le costó su propia vida, sí podemos afirmar que fue uno de los que más eco y repercusión tuvo, en la sociedad española de aquellos tiempos.

autor: Lorenzo Ruiz Leiva.

Bandolero dejando atado un secuestrado



[1] Sandalia Adán, esposa de Rafael Félix Medina, existen noticias que aún era la regente del mesón referido en el año 1902 y que dicho establecimiento, en 1962, todavía seguía ofertando servicios, como mesón y posada, bajo la dirección de Santos Félix, un descendiente del legendario “Paulino”.

BIBLIOGRAFÍA Y FUENTES DOCUMENTALES

BOLETIN OFICIAL DE LA PROVINCIA DE CORDOBA: 19-05-1858

DIARIO CORDOBA: 28-03-1854, 02-12-1854, 17-12-1854, 06-02-1858, 10-03-1858, 13-03-1858.

EL CLAMOR PÚBLICO: 05-03-1858,

EL CONTEMPORANEO: 19-12-1861

LA CORONA: 14-09-1858.

LA DISCUSION: 16-07-1858. 

LA EPOCA: 06-01-1852, 10-02-1858, 09-03-1858, 17-05-1858, 17-07-1858,13-01-1859.

LA ESPAÑA: 14-04-1857, 07-03-1858, 09-03-1858, 02-05-1858.

LA ESPERANZA: 08-01-1858.

LA IBERIA: 06-03-1858.

“Bandoleros Los Paulinos” de Miguel Martín Gavillero.