sábado, 17 de diciembre de 2022

MANUEL ROMAN: PUEDE DEBUTAR CON CABALLOS EN OLIVENZA.

 

Manuel Román en un momento de su intervención.

Esta mañana, con lleno de no hay billetes por la expectación taurina que Córdoba vive, ha tenido lugar un Coloquio en el Museo Taurino de Córdoba, "Navidad en el Taurino" organizado por el Ayuntamiento y la Fundación del Toro de Lidia en Córdoba, con la intervención del novillero cordobés de ascendencia montoreña, MANUEL ROMAN.

El coloquio ha estado dirigido por Rufino Gomera y en él ha participado como estrella del acto MANUEL ROMAN, que ha explicado con su lenguaje justo, cómo llegó al mundo del toro y su dedicación plena desde que conoció la tauromaquia, a entrenar y a torear en el campo, en el que tienta prácticamente todos los días. Hablo el torero también, del cariño que siente por el pueblo de Santaella, donde tiene su primera peña taurina y es muy querido por los habitantes de dicha ciudad, quienes se han desplazado a casi todos los lugares donde él ha toreado.

Tomo la palabra también el decano de los toreros cordobeses, el matador de toros José María Montilla, alabando la técnica y el arte que atesora ROMAN, del que además dijo que es una persona humana y humilde, que junto a su excelsa torería, está creando un clima de expectación entre los ciudadanos de Córdoba, lo que hace que a cada paso que él da por la Ciudad, sean muchos los cordobeses que le preguntan por el torero y por su forma de torear.

También estuvo presente uno de sus apoderados, Juan Collado Ruiz, quien dijo entre otras cosas, que han sido muchas las oportunidades  de apoderar novilleros, que tanto él como su tío Juan Ruiz Palomares, han tenido en estos últimos años, por la gran proliferación de buenos jóvenes novilleros que gracias a Dios están surgiendo, pero que cuando vieron a Manuel Román hace ya algún tiempo, quedaron enamorados de la manera con que éste tiene, de interpretar el toreo, de su personalidad única, de su humildad y respeto con todo el mundo, habiendo surgido la oportunidad de apoderarlo, y no lo dudaron en ningún momento. Que es decisión libre y voluntaria del torero el debutar con caballos la próxima temporada, aunque está preparándose aun de manera intensiva y el tiempo lo dirá.

A preguntas del público señaló Collado Ruiz, que Manuel Román muy posiblemente esté presente en la Feria Taurina de Córdoba 2023, ya que el empresario Sr. Garzón está interesado en ello, el torero le hace mucha ilusión torear en su Ciudad y ya se han iniciado las conversaciones a tal fin. Por último, a otra pregunta manifestó que posiblemente, Manuel Román, debute con caballos, en la feria de Olivenza. Todo ello son proyectos y conversaciones que están pendientes de ultimar.


El apoderado Juan Collado, el novillero Manuel Román y el presentador Rufino Gomera


Juan Collado, Manuel Román, José Mª Montilla y Rufino Gomera


viernes, 16 de diciembre de 2022

MONTORO: VUELCO DE UNA DILIGENCIA EN 1859

 


El viernes 26 de julio de 1859, festividad de Santa Ana, tuvo lugar un hecho luctuoso en este término municipal, con notable repercusión a nivel nacional en aquella época.

Sobre las siete de la mañana de dicho día y como era habitual, una diligencia del servicio general que unía la Corte con Sevilla y Cádiz, osea Madrid-Sevilla-Cádiz, transitaba dirección Córdoba, por la carretera o camino de titularidad pública, a la altura de la Cuesta Pajares, denominación del lugar que todos conocemos y cuyo nombre, se ha mantenido hasta nuestros días.

Cuando dicho carruaje bajaba por referida cuesta y debido a la inmensa nube de polvo levantada, el mayoral que lo conducía, no divisó la presencia de una gran piedra que se hallaba a un lado del camino, chocando con mucha violencia las ruedas con ella, quizás debido a la velocidad de bajada que llevaba la diligencia, lo que provocó que se partiera la lanza de la misma, desbocándose las mulas que tiraban de ella, sin que el mayoral pudiera contenerlas, descontrol que hizo que el coche volcara, con todos los pasajeros dentro, entre los que viajaba una pareja perteneciente a la Guardia Civil, cuyo cuerpo había sido creado 15 años antes.

Los agentes salieron del coche siniestrado como pudieron y enseguida, comenzaron a prestar auxilio al resto de aturdidos viajeros, apreciando que no habían sufrido lesiones, salvo uno de ellos, que tenía contusionada una de sus piernas.

Seguidamente, pudieron comprobar como el mayoral que conducía el carruaje, se hallaba bajo una de las ruedas del mismo, con piernas y brazos rotos, y el cráneo completamente aplastado por la llanta. El zagal que auxiliaba al mayoral, había sido despedido por la violencia del coche y se hallaba tendido en medio del camino, arrojando sangre por boca y oídos, encontrándose prácticamente también fallecido. Pese a que no daba señales de vida, tan pronto se pudo, en un caballo fue trasladado dicho zagal al Hospital de Montoro.

Los Guardias Civiles partieron hasta el puesto de dicho cuerpo en esta localidad, para requerir refuerzos que auxiliaran a los desgraciados viajeros, que aún se encontraban en el lugar de los hechos.

A las diez de la mañana, el Juzgado de Primera Instancia de Montoro tuvo conocimiento del accidente, mediante la presentación del correspondiente atestado exponiendo el suceso.

Mientras los accidentados viajeros, que padecían el irritante calor de aquella mañana de finales de julio en las proximidades de nuestro pueblo, sin agua ni alimentos, fueron socorridos por los agentes de la Guardia Civil y dos peones camineros, quienes les ofrecieron sencillos y escasos alimentos sólidos y líquidos que por allí pudieron encontrar, acarreando incluso algún cántaro con agua desde fuentes cercanas, hasta que fueron conducidos al Cortijo de Pajares, propiedad por entonces del exdiputado de las Cortes Constituyentes don Álvaro Valenzuela, donde fueron recibidos con una mayor dedicación y aliviados del calor y de las penalidades que venían sufriendo.

Sobre las cuatro de la tarde, se llevo a cabo la correspondiente diligencia judicial de levantamiento del cadáver que en aquel lugar aun se encontraba, por parte del Juez de Primera Instancia de Montoro, acompañado del Escribano y otras autoridades.

Francisco López, cabo primero de la Guardia Civil, los Guardias Francisco Corredor, Francisco Toledano, Francisco Angulló y Manuel Cabello, así como los peones camineros Juan Hernández y Antonio Sánchez, fueron quienes estuvieron prestando su auxilio benemérito a los infortunados viajeros, quienes manifestaron en todo momento, que no tenían palabras para agradecer lo que aquellos hombres habían hecho por ellos.


 


lunes, 21 de noviembre de 2022

JUAN ANTONIO CERVERA POR MANUEL LEON CAÑETE.

Cuando termina la temporada, los taurinos echamos mano de escritos, libros y revistas que mantengan viva la llama de la tauromaquia.

Entre la documentación que conservo, he encontrado hoy un excelente trabajo publicado por don MANUEL LEON CAÑETE, en la revista literaria “El Eco de Montoro” año I nº 0, editada en Abril de 1992, hace más de 30 años, en el que nuestro ilustre e ilustrado paisano, amante siempre fiel de lo taurino, nos ofrece información curiosísima, inédita y exclusiva, de nuestro otro celebre paisano, el matador de toros JUAN ANTONIO CERVERA RUANO.

Considero que por sus rasgos sociológicos, al mostrar la forma de relacionarse del torero montoreño en aquella época y por las notables referencias taurinas del momento en que ocurren, es un documento digno de ser mostrado y recordado continuamente, para conocimiento de los más jóvenes, pasando a copiarlo de manera textual, seguidamente:



“Juan Antonio Cervera, nació en Montoro, el día 1 de mayo de 1866. Era hijo de Lucas Cervera y de Ana María Ruano. Su padre dedicado a la compra-venta de ganado posiblemente era ayudado por su hijo.

En 1885, y para poder comprarse un traje de luces, se dedica en la Sierra de Montoro y en los lugares conocidos por “El Aguila” y “La Colorada”, a la caza de perdices, con un relaco cargado por la boca, último invento de aquella época. Después Don Luis Mazantini, el famoso matador, le regaló un traje de luces en prueba de su amistad, y S.M. la Reina María Cristina un capote de damasco rosa, en Colmenar Viejo.

Cuando tenía 24 años, el 9 de marzo de 1890, se presentó en Madrid para estoquear toros de Aleas, ganadería tan famosa en aquella época, en unión de Juan Gómez de Lesaca, el hijo del general del mismo apellido a quien el día 15 de octubre de 1896, cuando alternaba con Emilio Torres “Bombita” en Guadalajara, el toro llamado “Carucho” de pelo retinto, lo empitonó a la salida de una vara y le acusó la muerte.

El año 1894 torea en Madrid con “Ojitos” y otros, “Cervera brindó su segundo a uno de los diputados provinciales que ocupaba el palco de la Corporación y se fue al toro. Con tres altos, dos con la derecha y dos de pecho, entró a matar mojándose los dedos, y dejó tan buena estocada, que el toro pedazos hecho, cayó entre los ruidosos aplausos que oyó Cervera, al que se le mandó subir al palco a recibir el regalo del diputado a quién brindó”.

A finales de siglo, estaba anunciado en la Plaza de Montoro, para torear reses del Marqués de los Castellones en la feria de octubre. Alternaba con el “Conejo”. Cuando estaba ya banderilleando el primer toro, hubo que suspender la corrida a causa de la lluvia, y dicen los que vieron el ganado, que era de muchas arrobas.

El 31 de enero de 1898, se encontraba en América, donde toreó muchas corridas seguramente como novillero, pues aún no había tomado en España la alternativa. En una carta que con esa fecha escribe a su hermano Ramón le dice: “Vine a Durango ajustado para torear dos corridas, o sea los días 16 y 23 y en la primera corrida tuve la desgracia de que salieran casi todos los toros mansos, de modo que no fue posible hacer nada que mereciera la pena, pero en la segunda y tercera corrida he dejado el cartel muy alto.

En la segunda me ajustó la empresa, para los días 31 y 6 del próximo febrero, y ayer, he tenido una tarde como tú no te puedes figurar. De tres toros que tenía que matar, maté los dos primeros superiormente, descabellando uno, tirándole la puntilla, una cosa que no habían visto aquí, de modo que figúrate la que se armó, pero te diré una cosa, que para que mi trabajo luciera más, el otro matador que había, no ha podido matar en las tardes 25 y 30 ningún toro, de modo que más a mi favor, pues te diré que a esta Plaza le temen todos los toreros, porque es muy grande y al mismo tiempo el piso es un arenal, y los toros que se torean son peores que los de Colmenar Viejo. Los toros que estoy toreando ahora son de una ganadería que los tenían prohibidos en esta Plaza, porque han causado muchos desastres en los toreros, pues son de los mismos que yo tuve la cogida en Saltillo, el 12 de abril, como ya verás en los programas que te mando. Si Dios quiere que tenga la suerte que llevo en las dos últimas corridas. Ahora te voy hablar de la cogida de Villita, aunque para cuando recibas ésta, ya lo sabrás tú, pero te daré algunos detalles que sean más positivos que los que hayas adquirido. El día 20 del corriente fue la cogida en San Luis de Potosí, donde yo he toreado 15 corridas de toros, y de los que cogieron a Villita, entre las 15 corridas he toreado 7 de los mismos. Son también todos muy grandes y hacen muy malas faenas; el día 16 de mayo último, maté yo un toro de esa ganadería en San Luis de Potosí, que pesó en limpio 37 arrobas (425 kilos en canal) que en España hay muy pocos de ese peso. A Villita le cogió el toro al entrar a matar y después que se levantó del suelo, se echó mano a la parte que sentía (la ingle), así que figúrate qué cogida, pues el cuerno le entró dentro del cuerpo, la suerte de no destrozar las tripas ni venas, en fin una cogida montá en peso a esta fecha. Según los periódicos, está fuera de peligro, de modo que el pobre mira que desgraciado ha sido. Al hermano de Mazantini, también le dieron un puntazo en la mano y no ha podido torear más que cuatro corridas. A un banderillero también lo cogió otro toro, de modo que han llevado su repaso casi todos. Ramón después de la corrida del 6 y 13, tengo en trato algunas corridas, sin más etc”.

Como se ve por esta carta, Juan Antonio Cervera, mató en su vida profesional, los toros más grandes que se criaron en las dehesas. Al mismo tiempo, demuestra unos sentimiento humanitarios, al preocuparse de sus compañeros heridos, y es notable observar, con la diplomacia que dice a su hermano, que en las tardes de 23 y 30 no pudo torear el otro espada anunciado, aunque se deduce que fue por miedo a las moles que tenían encerradas.

El 9 de septiembre de 1895 toreó en Madrid en una corrida en la que las cuadrillas de señoritas catalanas mataron dos becerros. En la segunda parte se lidiaron cuatro lotacos imponentes de las ganaderías de Veragua, Miúra, Aleas y Medrano, que llevaban en los corrales una porción de años. He aquí como nos lo cuenta su hermano por escrito.

“El toro llamado Corsito de la ganadería de Miúra con ocho años, muerto a la tercera vez de ser encerrado en la Plaza de Madrid, por el matador de toros Juan Antonio Cervera, el día 12 de septiembre de 1895 le regalaron la cabeza en prueba de su valentía. Que esta cabeza la ha conservado su hermana Francisca Cervera, hasta los días de nuestra guerra de 1936. Fue el terror de la dehesa “La Muñoca” y del río Jarama, causando estragos en la vecindad, y en los transeúntes de aquellas comarcas. Esta es la verdad y quisiera que tú lucieras por llevarlo a que lo pongan en claro ya que fue tan valiente, y nadie se ha acordado de él”.

Nosotros aunque tarde lo hemos hecho, y esperamos haya quedado complacida.

En esta corrida alternaba con “Alvaradito” pero el primer toro hirió a “Alvaradito” durante el tercio de quites, y Juan Antonio Cervera se encontro solo con las cuatro moles. Nos dice Enrique Vila en crónica dada por la Emisora Radio Sevilla el 7 de mayo de 1951, que Cervera no se amilanó, sacó fuerza de su desmedrada y flaca figura, se creció más de lo que era (medía cerca de un metro noventa) y estuvo toda la tarde imponente. Cuatro estocadas le bastaron para dar cuenta del saldo, que la empresa de Madrid le había deparado.

En el consultorio taurino de “El Ruedo” al ser preguntaos por este matador, contestaron: “Crea Vd. que la tizona del Cid, comparada con el estoque de Juan Antonio Cervera, era un mezquino limpiadientes”, y de su estatura nos habla su sobrino Curro Cervera y decía: “Calzaba un cuarenta y cinco y aún parecía de pie pequeño”.

La siguiente semblanza que de él hizo “El Ruedo” nos da una idea de sus dotes de matador.

De estatura culminante 

y un espadón de misterio

daba muerte a un megaterio

que le pusieran delante.

En esto fue hombre constante

Don Juan Antonio Cervera

un torero de tercera

a quien nunca rindió un toro,

aunque fue hombre de montera

fue natural de Montoro.

Fue tanta su fama de estoqueador, que bien patente queda en estos versos; y ese espadón de misterio que aún se conserva, hemos tenido la curiosidad de pesarlo, dando más de 800 gramos. Debió de tener una fortaleza de brazo imponente, pues ya podemos imaginar, lo que sería el peso del estoque, el castiguillo, y aquellas descomunales muletas, aunque todo en manos de Juan Antonio posiblemente sería una pluma, y observen que en aquellos tiempos esa espadita de madera hoy tan en uso, sólo servía para jugar los niños al toro en las plazoletas de España. Con las banderillas, también fue gente en el arte, e incluso su hermano Ramón llegó a coger los palitroques.


Por fin el 3 de septiembre del año 1900 tomo la alternativa en Villarrobledo (Albacete), le cedió los trastos Joaquín Navarro “Quinito” y se lidiaron reses de D. Sabino Flores. Pasó después varios años en América, de cuyas temporadas se conserva una fotografía hecha en Ciudad Juárez (México) el 11 de mayo de 1904, y el día 25 de julio de 1917, torea por última vez en la plaza de Belmez, una corrida de toros de Páez, con Manolete, el padre del último Califa cordobés.

Después, Juan Antonio Cervera vino a su pueblo y arrendó unas tierras en la Campiña; la cosa no debió de rodar tan bien como rodaban los toros bajo el peso de su brazo, y puso un comercio en la calle Calvario, y como Juan Antonio era generoso y bueno, hizo un mal comerciante y se arruinó. Sus últimos días los pasó de empleado en los Arbitrios Municipales y de guarda rural.

El año 1924 a los 58 años de edad, murió en Montoro donde había nacido, este torero que no consintió cortarse la coleta, a pesar del empeño que en ello puso una sobrina suya.

Igual que don Rodrígo Díaz de Vivar “El Cid Campeador” conquistó los laureles, con su valor y espada.

En la actualidad se prepara un homenaje a Juan Antonio en el que se estrenará el siguiente pasodoble.

NOTA.- Datos tomados de sus familiares y semanarios taurinos.”

Resultan extraordinarios los detalles que se refieren y la manera amena como se hace, propia y genuina de su autor don MANUEL LEON CAÑETE. Noticias y pormenores que deben ser apreciados, desde la perspectiva del tiempo y que sería interesante, poderlos desmenuzar y analizar, en otro momento, incluido el pasodoble dedicado al torero, creo que inédito, compuesto por el insigne músico montoreño don Francisco Conde Magán con letra del autor de este trabajo, don Manuel León Cañete.


 


martes, 4 de octubre de 2022

ANDRES MORA: UNO DE LOS ULTIMOS ROMANTICOS QUE DIO BRILLO A MONTORO.

Andrés Mora Flores, fue un manchego de Puertollano, donde nació hace 80 años, un 14 de mayo de 1942. Frecuentaba Montoro, no por su afición a los toros, si no por su otra afición, el aceite, llevándose de nuestros molinos el néctar de las aceitunas montoreñas, el cual, él catalogaba como el mejor de todos los que a lo largo de su vida, había probado. Inteligente que era.

Un día, reparó en la “chatita” mote con el que se conoce nuestra Plaza de Toros y como buen aficionado bohemio de la Tauromaquia, no dudo un momento en hacerse empresario de ella, y comenzar así su ilusionada andadura en nuestro Pueblo.

Su gestión fue tan encomiable, que, gracias a él, por Montoro pasaron las máximas figuras del toreo y las mejores ganaderías. Ponce, Manzanares, El Fandi, Finito, Padilla, Manuel Díaz “el cordobés”, y largo etcétera, dejaron plasmadas sobre el albero del Plano, magníficos muletazos y bellas verónicas de alhelí de tanto o más calidad, que aquellas que cantara Federico García Lorca. Montoro llegó a ser la Plaza de Toros que más festejos taurinos dio durante alguna temporada en Andalucía.

El reflejo de su trabajo desinteresado, en ocasiones con perdida de una gran cantidad de capital, hizo que la Tauromaquia que se ofrecía en Montoro, interesara en México, Francia, Portugal, Venezuela, Colombia, los estados taurinos de USA, colonias de aficionados de Alemania y Gran Bretaña, donde se comenzó a escribir en los medios escritos y escuchar en los medios audio-visuales, sobre lo que acontecía en la Feria de Montoro, de la calidad y cantidad de su Feria Taurina.

El tándem, Andrés Mora como Empresa Taurina y Antonio Sánchez Villaverde, un gran Alcalde de Montoro, fue admirado y reconocido en todo el orbe taurino, dándole brillo a nuestra Ciudad, a donde, como ejemplo decir, que con motivo de los festejos acudían trabajadores, proveedores y clientes de Empresas que compraban billetes de entradas y las regalaban a éstos, sirviéndole a muchos ellos, para conocer a través de los toros, las excelencias paisajísticas, gastronómicas y de ocio, con las que contábamos en Montoro, siendo raro el que se marchaba, sin llevarse su porción de nuestra tierra, en forma de oro líquido (aceite) y miel de nuestra Sierra.

Hoy día por desgracia, esa promoción presencial que desde lo taurino se hacía entonces, ha venido a menos, entre otras cosas, porque el interés por venir a ver toros en Montoro, ha decaído, al decaer la calidad de los espectáculos ofrecidos, espectáculos que pueden ser vistos en cualquier otro sitio, hasta en el salón de tu casa, si te lo dan por televisión. 

Desde aquí, un recuerdo y un pequeño homenaje, al trabajo romántico que desempeño Andrés Mora en Montoro, el que, además, regentó otras muchas plazas a partir de quedarse con ésta. Pero su perla, su niña bonita, siempre fue la nuestra. 

Andrés, nos dejó un 13 de agosto de 2014, falleciendo en su Ciudad natal Puertollano, víctima de un infarto en un corazón maltratado por su intenso amor a la Fiesta, su Fiesta, la Tauromaquia; y por qué no, por haber dedicado un rinconcito de su sufrido corazón, a Montoro, su Montoro. 

¡¡va por usted empresario de las Maestranzas del Cielo¡¡


 

viernes, 8 de julio de 2022

MANUEL ROMAN, NOVILLERO SIN CABALLOS CORDOBES, SE PRESENTA EN SEVILLA

Puerta del Principe de la Real Maestranza de Sevilla

En la noche de ayer 7 de julio de 2022, a las 21 horas, dio comienzo en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, la primera novillada sin caballos de Promoción, organizada por la Empresa Pagés, en la que con novillos de la Ganadería de doña DOLORES RUFINO actuaron los novilleros sin caballos JAVIER ILLANGUAS de Sevilla, JULIO ALGUIAR de Lima (Perú), MIGUEL DE JUAN de Sevilla, TRISTAN BARROSO Francés de la escuela de Badajoz, MANUEL ROMAN de Córdoba y el salmantino CRISTIANO TORRES.


Manuel Roman, 4º por la izquierda, inicia el paseillo.

Un gran número de cordobeses se desplazaron en varios autocares hasta la Ciudad del Guadalquivir, deseosos de presenciar la presentación en la Maestranza de su torero MANUEL ROMAN (de ascendencia Montoreña) y arroparlo en tan importante acontecimiento en su recién iniciada carrera.

 

OLIVERO novillo que lidió Manuel Román.

La novillada brutota, descastada, apretando para los adentros, con peligro y para mi gusto, mal presentada, atendiendo al Monumento de importancia taurina internacional donde nos encontrábamos y al acontecimiento que se trataba, una novillada sin caballos de promoción, que más que una oportunidad para los futuros toreros, fue un lance desagradable el que tuvieron que afrontar. De todos los novillos, el único que un poco se dejó fue el cuarto, que permitió a Tristán Barroso, arrancar la primera oreja del festejo, que junto con la cortada por nuestro paisano Román, fueron las dos únicas que se cortaron. El novillero MIGUEL DE JUAN, fue cogido por el tercer novillo, que lo envió a la enfermería, de donde no salió y fue trasladado al Hospital con pronóstico grave. 

 

La Alguacil Macarena Zulueta entrega la oreja a Román

A MANUEL ROMAN, le tocó en suerte el novillo de nombre OLIVERO nº 12, Castaño, de 393 Kg (el de más peso), nacido en noviembre de 2019. Salió abanto y emplazándose en los terrenos contrarios al burladero de cuadrillas, del que fue costosísimo sacarlo. Román tuvo que ir a por él al centro del ruedo, donde le pudo enjaretar a duras penas por la violencia del novillo, dos verónicas y una media. Con la muleta estuvo breve y categórico. Por el derecho pudo darle varias tandas intentando que fueran suaves y parando la bruta envestida del novillo, el que en ocasiones, intentaba irse o se iba de la suerte. Por el izquierdo, lo tuvo más difícil porque acusaba aún más su brutalidad y su mansedumbre, saliendo con la cara por encima del palillo de la muleta y dificultando la limpieza del muletazo, al topar, más que envestir. La estocada, hasta la bola, fue bien ejecutada y contundente, lo que hizo que el animal doblara a los pocos segundos. Oreja pedida con fuerza por el público.

Manuel Román da la vuelta al ruedo con su oreja.

Hoy MANUEL ROMAN torea en el coso jienense de Ubeda, mañana 9 de julio en Alcudia de Guadix en el ciclo de novilladas de CANAL SUR y el domingo 10 de julio, está anunciado en una plaza francesa. También el próximo día 14 del actual, volverá a presentarse en una plaza de primera categoría como la de BILBAO.

Manuel Román a la salida se retrata con los jóvenes aficionados